6 de marzo de 2012

La galleta Oreo cumple 100 años


En el centenario de las Galletas Oreo, vamos a compartir con ustedes una chuchería que es casi que un clásico de las ferias con aparatos para montarse, cositas que lanzar para ganarse peluchitos y mucha comida chatarra tienta a más de uno que con golosa anticipación le mete el primer mordisco a un “corn dog” o se le hace agua la boca donde la indulgencia le gana la carrera a la sensatez: Galletas Oreos Fritas.

Las Oreo fritas son bien fáciles de hacer simplemente se cubren las galletas en mezcla para hacer panquecas y se fríen – en freidora o caldero – con el aceite bien caliente, como a unos 190º C, por cerca de dos minutos o hasta que estén doradas. Se escurren en papel toalla y si gusta puede espolvorearlas con azúcar pulverizada. Esta receta la encontré en ingles en AllRecipes.com

¿Cómo te comes una Oreo?
Para mi es impensable no abrirla en dos aplastando la crema entre las dos galletas de chocolate para que me quede un poco en cada mitad. A veces la muerdo completa y saboreo la combinación de crema y chocolate, pero eso de comérmelas de dos mordiscos, como hacen algunos, me parece casi un sacrilegio; un atentado contra el niño interior que sale goloso a comerse una galleta.
Admito que no me gustan con leche sino con café con leche y bien caliente porque disfrute verlas derretirse. Además que compito con las fuerzas de física para llevarme el pedazo de galleta mojada en café con leche antes que la parte humedecida se parta y caiga dentro de la taza.
Comerse una Oreo en mitades es volver a un rincón feliz del patio de recreo con tu mejor amiga de la escuela primaria.
Hoy en día, comerme una Oreo es un placer que comparto con mi hija cuando la nostalgia huele a sacapuntas, lápices de colores y a tardes lluviosas frente al televisor.
Estoy segura que no soy la única que este popular sándwich de galletas de chocolate y crema  le trae recuerdos de la niñez. 

Un poco de historia
Imagen de la actual galleta Oreo
Es difícil encontrar quien no conozca lo que es una galleta Oreo luego de un siglo de feliz existencia. La marca Oreo siempre ha pertenecido a la Nabisco desde su creación el 6 de marzo de 1912. Su producción fue hecha desde la planta de Chelsea en Nueva York y se vendía la libra de galletas a $0.25 centavos en latas decorativas con tapas transparentes.
Desde entonces la marca Nabisco, una filial de Krafts Foods, ha vendido más de 491 mil millones de galletas Oreo por lo que se considera a esta como la galleta más vendida del mundo.
En los década de 1920 experimentaron con unas Oreo con sabor a limón pero no fueron muy bien recibidas y su existencia fue efímera.
El primer diseño de la Oreo fue bien sencillo ya que constaba con la corona alrededor de galleta y el nombre Oreo en el centro. Para 1952 se desarrollo el diseño de la galleta que conocemos hoy día y se cree que fue hecho así para incluir el logo de la Nabisco. 

…y que nos dices ¿Cómo te comes una Oreo?

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Vinos Kaiken en La Hacienda Vieja, Galipan

Por que amo al Malamado

Mi adicción por éste producto en particular es bien conocida por todos los que saben de mi afición a los vinos argentinos, y en especial a los de esta bodega mendocina que siempre está a la vanguardia en mercadeo creativo y en la elaboración de caldos diferentes para los amantes del vino. Como uno el periodista siempre trata de citar la fuente, voy a darle el crédito de esta adicción - o afición o simplemente gusto por lo bueno - al colega colombiano Hugo Sabogal de Wine Media, quien me hablara del Malamado por primera vez en el lobby del Marriott Caracas hace unos dos años cuando Wines of Argentina estaba haciendo sus primeras incursiones en el país. Fue también el amigo Hugo quien me hablara de los vinos de Familia Zuccardi por primera vez y quien me presentara al Sr. José Alberto Zuccardi en Mendoza.

Sushi y Vino

El otro día me pidieron que escribiera algo sobre los vinos y el sushi y me pareció interesante ya que, los que actualmente estamos embebidos con lo de la cuestión enológica y gastronómica, siempre nos preguntamos, y nos preguntan, con que vino se acompaña el sushi. El asunto no es fácil, ya que el sushi hecho en su mayoría de pescados frescos, grasos, con arroz, con sabores complejos aportados por las algas Nori y por el efervescente wasabe, no es fácil de maridar; y lo mismo pasa con otros platos de la cocina asiática (China, Thai, Vietnamita, Nikkei, Hindú, etc.) las cuales, en general tiene sabores aportados por especias muy aromáticas y picosas. La cuestión es ¿Cómo lo combinamos? ¿Cómo quedamos bien con el invitado y hasta con nosotros mismos? Por lo que estuve averiguando, y por experiencia propia, lo mejor es dejar a los tintos de lado, alguno que otro se podría adaptar y eso si es un caldo joven y bien afrutado. Y es en la parte frutosa y acida donde entran los vinos blancos y rosados (incluidos los espumantes y los proseccos). Gracias a Dios que la creatividad enológica de los argentinos los hizo crear un vino especial para beber con sushi. Se llama Oroya, y aunque aun no lo tenemos en Venezuela, ya oí rumores de que pronto lo veremos en los anaqueles.

Este vino esta hecho en Mendoza, y en el se combinan el torrontés y el pinot noir. La primera cepa aporta calidad aromática y sabores afrutados y algo florales; mientras que el pinot noir le da estructura. Ahora si usted, como comensal, toma esta combinación como dato, se dará cuenta que es posible combinar vinos blancos de buena acidez y frutosos y sin madera con los diferentes platos que conforman lo que genéricamente llamamos Sushi. He acá mis recomendaciones para combinar: los gewürztraminer (traminers), los Torrontés, una buena cava como las de Freixenet, un espumante argentino o chileno. También funcionan los de marcada acidez como los Reisling o los Sauvignon Blanc. Los rosados, ya sean espumantes o tranquilos, también producen una agradable combinación con este tipo de comidas. Ahora si lo que desea es la perfección, olvídese del vino y sírvase un buen sake y si viene con ralladura de pepino (como lo sirven los coreanos) es delicioso. La otra bebida que va bien con las comidas especiadas asiáticas son las cervezas por su punto de amargo y su espuma que sirven para atenuar las altas notas de las especias y limpiar el paladar. No busque un maridaje perfecto si va a comer fuera. La armonía se lograría si acaso el cocinero tiene acceso al vino antes de cocinar y logra combinar los aportes de los ingredientes con los aromas del vino. Esto no pasa a menudo a menos que sea usted mismo quien se tome la molestia de hacerlo. Concluyo por decir, que mi palabra no es la ultima; pregúntele al sommelier que para eso esta ahí, y si es que el restaurante tiene uno. Si no lo tiene váyase por lo seguro con un blanco a su gusto personal. Al fin y al cabo, el mejor vino es el que mas le gusta uno.

¿Qué es un Foodie?

Foodie es un informal término en inglés que define a una clase particular de aficionados a la comida y a la bebida. La palabra se crea en 1984 por Paul Levy, Ann Barr y Mat Sloan para su libro, The Official Foodie Handbook (El manual oficial de los foodies).

Parece gourmet pero no es

Aunque los dos términos (Foodie y Gourmet) a veces se usan indistintamente, los foodies se distinguen de los gourmets en el sentido que estos son aficionados con gustos refinados que pueden ser profesionales de la industria de la comida, mientras que los foodies son amateurs a los que simplemente les encanta la comida por su consumo, estudio, preparación y noticias.

Por su parte los gourmets les interesa mas degustar la mejor comida, mientras que los foodies quieren aprender tanto como sea posible de la comida desde lo mas ordinario a lo mas fino y pasando por la parte cientifica e industrial. Sus ansias de conocimiento llegan hasta querer conocer a los personajes que crean las tendencias en la cocina actual. De ahí que a los foodies a veces se los tome por obsesionados por las artes culinarias.

¿Qué le interesa a un Foodie?


Estos fans de la gastronomia tienen intereses muy particulares, como por ejemplo las bodegas y desgustaciones de vino, la ciencia de la comida, inauguraciones y cierres de restaurantes, distribución de comida, tendencias en la cocina, salud y administración de restaurantes.

A veces un foodie puede desarrollar un interés particular por un item específico, tal como el mejor ceviche o un burrito. Muchas publicaciones tienen secciones dedicadas a los intereses de los foodies.

El movimiento foodie nace y se desarrolla durante los años 80 y 90 y dio pie a la creación de Food Network y otros programas especializados en cocina como Iron Chef, un resurgimiento de libros de cocina, revistas especializadas como Cook's Illustrated, un aumento de la popularidad de mercadillos dirigidos por granjeros, páginas Web sobre comida como la de Zagat, blogs de gastronomía, tiendas de artículos de cocina como Williams-Sonoma y la institución del chef célebre.