12 de octubre de 2011

Productos italianos de la A a la Z en Bottega La Dolce Vita

Nada más apetitoso que una copa de Prosecco o Pinot Griggio con una buena selección de quesos y embutidos italianos con grissinis, fungatta, pesto de pimentón, crema de parmesano rayano, y un par de bombones Baci para coronar el encuentro. Así fue mi cita con Franco di Blasi y Joan Bavaresco en la Bottega La Dolce Vita. Ellos son los dueños de esta apetitosa aventura que ofrece a los paladares locales una ventana al vasto universo culinario italiano.

Cuando uno entra todo está debida mente ordenado y a la vista, que si la pasea de anaquel en anaquel se va a querer llevar casi todo a casa: galletas, croissants rellenos de chocolate, mermeladas de duraznos y otras frutas, los ramos secos de orégano silvestre, las pastas, risottos,  polentas, gnocchis,  pestos tanto como el tradicional de albahaca como de pimentón,  aceites de oliva extra vírgenes, balsámicos de higo entre  muchas otras cosas.
Joan Bavaresco a punto de  probar  el dip de parmesano  .

Al  fondo hay un refrigerador donde definitivamente  tiene que parar  y echar un vistazo  y mejor si está asesorado por Franco. Dentro de este va a encontrar unas ocho variedades de pastas rellenas además de  una excelente variedad de quesos (auricchio, Parmigianino  ragiano, primosale siciliano, burratta, embutidos, ensaladas de mariscos, pulpo, fungatta,  pimentones, la pana ya lista para que usted haga su propia panacotta, además de bebidas como las aguas  minerales gasificadas  y saborizadas de limón, naranja, etc. En total la oferta la conforman unos 2400 productos.                    
Fungatta:  antipasto de setas variadas.

Pero ¿porque una boutique especializada en cocina italiana en una zona donde lo que predomina es la cocina cubana?  

Según Bavaresco la idea de la Bottega  nació de la necesidad de encontrar productos italianos de calidad en el sur de la Florida, donde este exigente comensal se ha llevado más de un chasco en establecimientos de cocina italiana. Además que tampoco  encontraba los productos que buscaba para poder cocinar en casa lo que le gusta.
Aceitunas y  cebollitas coctel.

No es por nada, pero aquí en Miami/Coral Gables con todos los locales dedicados a otras  gastronomías europeas no había uno solo que se dedicara 100% a la italiana hasta agosto de 2011  cuando  abrió sus puertas la Bottega Dolce Vita en Le Jeune Road, a una  cuadra de la US1.   
Primosale siciliano relleno de aceitunas.

Sencillamente increíble si se toma en  cuenta que en el estado de Florida, de acuerdo al Censo de 2010 viven mas de un millón de italo-americanos; sin contar la gran  cantidad que vienen a pasar temporadas en Miami Beach. Los italo-americanos son el cuarto grupo europeo más grande de los  Estados Unidos. 

Y  como para muestra un botón, cuando estaba con ellos llegó un señor  a  curiosear para decirle a su esposa, que es italiana, lo que  podía encontrar allí. Además entró una pareja de italianos quienes llegaron desde Miami Beach porque un familiar les comentó que había leído algo donde hablaba de este local. Entonces Bavaresco no solo esta matando sus antojos de su cocina predilecta, sino que también supo identificar la necesidad de un rubro que está poco representado.  

Pero no se quede solo con mi cuento, si es italiano - ya sea por nacionalidad, descendencia o de corazón - visite la Bottega para que salga contento; y si no sabe pregunte que tanto di Blasi como Bavaresco le pueden asesorar no solo en cuanto al uso de tal ingrediente sino hasta de su origen.

Del vasto inventario de la Bottega me llamó mucho la atención la variedad de pastas, gnocchi y rissottos que oferta. Las pastas son lo mas cercano posible a lo artesanal incluyendo las rellenas que necesitan refrigeración. Por otra parte los gnocchi y gnocchetti los ofrecen no solo en la versión tradicional sino que los tienen con queso,  con auyama y con basílico (albahaca). También tienen un dip de Parmigianino ragiano que les llegó hace poco que es de lujo. 

Y si  de matar antojos navideños se trata, la Bottega ya debe estar por recibir sus primeros cargamentos de Panettones y en las variedades de costumbre. 

Coordenadas: Están en el 4710 S. Le Jeune Road (42 Ave.) a una cuadra de la US1, en Coral Gables.
Tel.: 305 967 8164.

http://www.facebook.com/pages/Bottega-La-Dolce-Vita/100486886728714?sk=wall
Publicar un comentario

Vinos Kaiken en La Hacienda Vieja, Galipan

Por que amo al Malamado

Mi adicción por éste producto en particular es bien conocida por todos los que saben de mi afición a los vinos argentinos, y en especial a los de esta bodega mendocina que siempre está a la vanguardia en mercadeo creativo y en la elaboración de caldos diferentes para los amantes del vino. Como uno el periodista siempre trata de citar la fuente, voy a darle el crédito de esta adicción - o afición o simplemente gusto por lo bueno - al colega colombiano Hugo Sabogal de Wine Media, quien me hablara del Malamado por primera vez en el lobby del Marriott Caracas hace unos dos años cuando Wines of Argentina estaba haciendo sus primeras incursiones en el país. Fue también el amigo Hugo quien me hablara de los vinos de Familia Zuccardi por primera vez y quien me presentara al Sr. José Alberto Zuccardi en Mendoza.

Sushi y Vino

El otro día me pidieron que escribiera algo sobre los vinos y el sushi y me pareció interesante ya que, los que actualmente estamos embebidos con lo de la cuestión enológica y gastronómica, siempre nos preguntamos, y nos preguntan, con que vino se acompaña el sushi. El asunto no es fácil, ya que el sushi hecho en su mayoría de pescados frescos, grasos, con arroz, con sabores complejos aportados por las algas Nori y por el efervescente wasabe, no es fácil de maridar; y lo mismo pasa con otros platos de la cocina asiática (China, Thai, Vietnamita, Nikkei, Hindú, etc.) las cuales, en general tiene sabores aportados por especias muy aromáticas y picosas. La cuestión es ¿Cómo lo combinamos? ¿Cómo quedamos bien con el invitado y hasta con nosotros mismos? Por lo que estuve averiguando, y por experiencia propia, lo mejor es dejar a los tintos de lado, alguno que otro se podría adaptar y eso si es un caldo joven y bien afrutado. Y es en la parte frutosa y acida donde entran los vinos blancos y rosados (incluidos los espumantes y los proseccos). Gracias a Dios que la creatividad enológica de los argentinos los hizo crear un vino especial para beber con sushi. Se llama Oroya, y aunque aun no lo tenemos en Venezuela, ya oí rumores de que pronto lo veremos en los anaqueles.

Este vino esta hecho en Mendoza, y en el se combinan el torrontés y el pinot noir. La primera cepa aporta calidad aromática y sabores afrutados y algo florales; mientras que el pinot noir le da estructura. Ahora si usted, como comensal, toma esta combinación como dato, se dará cuenta que es posible combinar vinos blancos de buena acidez y frutosos y sin madera con los diferentes platos que conforman lo que genéricamente llamamos Sushi. He acá mis recomendaciones para combinar: los gewürztraminer (traminers), los Torrontés, una buena cava como las de Freixenet, un espumante argentino o chileno. También funcionan los de marcada acidez como los Reisling o los Sauvignon Blanc. Los rosados, ya sean espumantes o tranquilos, también producen una agradable combinación con este tipo de comidas. Ahora si lo que desea es la perfección, olvídese del vino y sírvase un buen sake y si viene con ralladura de pepino (como lo sirven los coreanos) es delicioso. La otra bebida que va bien con las comidas especiadas asiáticas son las cervezas por su punto de amargo y su espuma que sirven para atenuar las altas notas de las especias y limpiar el paladar. No busque un maridaje perfecto si va a comer fuera. La armonía se lograría si acaso el cocinero tiene acceso al vino antes de cocinar y logra combinar los aportes de los ingredientes con los aromas del vino. Esto no pasa a menudo a menos que sea usted mismo quien se tome la molestia de hacerlo. Concluyo por decir, que mi palabra no es la ultima; pregúntele al sommelier que para eso esta ahí, y si es que el restaurante tiene uno. Si no lo tiene váyase por lo seguro con un blanco a su gusto personal. Al fin y al cabo, el mejor vino es el que mas le gusta uno.

¿Qué es un Foodie?

Foodie es un informal término en inglés que define a una clase particular de aficionados a la comida y a la bebida. La palabra se crea en 1984 por Paul Levy, Ann Barr y Mat Sloan para su libro, The Official Foodie Handbook (El manual oficial de los foodies).

Parece gourmet pero no es

Aunque los dos términos (Foodie y Gourmet) a veces se usan indistintamente, los foodies se distinguen de los gourmets en el sentido que estos son aficionados con gustos refinados que pueden ser profesionales de la industria de la comida, mientras que los foodies son amateurs a los que simplemente les encanta la comida por su consumo, estudio, preparación y noticias.

Por su parte los gourmets les interesa mas degustar la mejor comida, mientras que los foodies quieren aprender tanto como sea posible de la comida desde lo mas ordinario a lo mas fino y pasando por la parte cientifica e industrial. Sus ansias de conocimiento llegan hasta querer conocer a los personajes que crean las tendencias en la cocina actual. De ahí que a los foodies a veces se los tome por obsesionados por las artes culinarias.

¿Qué le interesa a un Foodie?


Estos fans de la gastronomia tienen intereses muy particulares, como por ejemplo las bodegas y desgustaciones de vino, la ciencia de la comida, inauguraciones y cierres de restaurantes, distribución de comida, tendencias en la cocina, salud y administración de restaurantes.

A veces un foodie puede desarrollar un interés particular por un item específico, tal como el mejor ceviche o un burrito. Muchas publicaciones tienen secciones dedicadas a los intereses de los foodies.

El movimiento foodie nace y se desarrolla durante los años 80 y 90 y dio pie a la creación de Food Network y otros programas especializados en cocina como Iron Chef, un resurgimiento de libros de cocina, revistas especializadas como Cook's Illustrated, un aumento de la popularidad de mercadillos dirigidos por granjeros, páginas Web sobre comida como la de Zagat, blogs de gastronomía, tiendas de artículos de cocina como Williams-Sonoma y la institución del chef célebre.