4 de febrero de 2011

¿Qué poner en la merienda escolar?



La colega Erika Acosta de Brandcom recientemente me envió esta nota de Johnson (Splenda) sobre lo que deberíamos ponerle a los niños como merienda para la escuela. La encontré muy didáctica así que me tomo la libertad de copiarla aquí para el disfrute y beneficio de todos.
Lonchera escolar: bríndele a su hijo resguardo nutricional
La infancia es una etapa de cambios y crecimiento en la cual el apetito de los niños suele ser irregular. Esta premisa debe ser considerada por los padres de familia al alimentar a sus hijos, seleccionando los alimentos adecuados para cada etapa de crecimiento y en las cantidades correctas. Es fundamental que los padres tengan control de lo que sus hijos comen dentro y fuera de la casa, por lo que se recomienda que cuando el niño comience su etapa escolar, se le envíe una lonchera con su merienda respectiva acorde al tiempo que pasará en el colegio.

La finalidad de la lonchera es lograr el aporte correcto de energía y nutrientes para hacer frente al gran desgaste que sufren los niños en las actividades durante clase, recreo y prácticas deportivas. La importancia de la lonchera reside en mejorar la atención, concentración y óptimo desempeño en las actividades físicas, completando los requerimientos nutricionales del niño. Es importante recordar que la alimentación se inicia con el desayuno en casa, así nos estamos asegurando que el niño comience el día bien alimentado.

Una lonchera escolar debe tener entre 250 y 300 calorías que no reemplacen el desayuno ni el almuerzo. Esta cantidad de calorías va acorde a la estatura promedio, a la edad y a la cantidad de actividad física que generalmente realiza un niño en edad escolar. Es recomendable que la lonchera escolar cumpla con las siguientes características:

• Apariencia atractiva.

• Colores variados.

• Olor agradable.

• Ni muy dulce ni muy salado.

• En el caso de los alimentos dulces, siempre es bueno medir su ración y sustituir las chucherías por alimentos hechos en casa, evitando el uso de alimentos elaborados con azúcar blanca, morena y miel, y utilizando preferiblemente aquellos elaborados con endulzantes sin calorías a base de sucralosa.

• Adecuada consistencia de los alimentos que ayuden a mantener la salud bucal.

• Cumplir con las normas de higiene y seleccionar los alimentos que puedan ser consumidos a temperatura ambiente y los que necesiten refrigeración.

Una lonchera nutritiva debe incluir alimentos de los diferentes grupos: carnes o proteínas (contenidas en el jamón, queso y pollo, entre otros), almidones (contenidos en el pan, arepa, galletas), vegetales (tomate, lechuga, alfalfa, zanahoria, etc.) y frutas enteras como manzana, cambur, mandarina o licuadas en jugos naturales.

A continuación se presenta un menú modelo con diversas opciones para armar una lonchera escolar sana y completa:

• Sándwich de queso con alfalfa y ruedas de tomate / cambur / bebida achocolatada.

• Arepa de jamón y queso / palitos de zanahoria (aperitivo) / mandarina.

• Cereal con leche o yogurt / melón en trozos / galletas hechas en casa endulzadas con edulcorante sin calorías (sucralosa).

• Tortilla de huevos, papa y calabacín / pan tostado / jugo de naranja natural.

• Arepa de pollo en tiras con pimentón / jugo de mango / maní, nueces y/o almendras.

Se debe evitar incorporar chucherías o gaseosas en la lonchera, no debe hacerse de los dulces un hábito. En caso de agregar alimentos dulces, se pueden agregar preparaciones caseras de bizcochos, tortas o galletas; y jugos naturales o trozos de frutas; donde en todos los casos se controle la cantidad de azúcar añadida, sustituyéndola por endulzantes sin calorías. También se debe restringir el consumo excesivo de sal y alimentos ricos en sodio: enlatados, embutidos, cubitos, adobos, salsas preparadas, y ahumados, entre otros.

Es bueno recordar que la educación alimentaria comienza por casa. Los niños deciden qué comer y cuándo comer, según lo observado en el hogar. Es necesario rescatar los momentos de compartir en familia sentados en la mesa, incorporando vegetales y frutas, así acostumbrando a los niños a ver estos alimentos como algo normal y que no les extrañará consumirlos en la escuela, haciendo más fácil tener esa sana lonchera escolar.
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Vinos Kaiken en La Hacienda Vieja, Galipan

Por que amo al Malamado

Mi adicción por éste producto en particular es bien conocida por todos los que saben de mi afición a los vinos argentinos, y en especial a los de esta bodega mendocina que siempre está a la vanguardia en mercadeo creativo y en la elaboración de caldos diferentes para los amantes del vino. Como uno el periodista siempre trata de citar la fuente, voy a darle el crédito de esta adicción - o afición o simplemente gusto por lo bueno - al colega colombiano Hugo Sabogal de Wine Media, quien me hablara del Malamado por primera vez en el lobby del Marriott Caracas hace unos dos años cuando Wines of Argentina estaba haciendo sus primeras incursiones en el país. Fue también el amigo Hugo quien me hablara de los vinos de Familia Zuccardi por primera vez y quien me presentara al Sr. José Alberto Zuccardi en Mendoza.

Sushi y Vino

El otro día me pidieron que escribiera algo sobre los vinos y el sushi y me pareció interesante ya que, los que actualmente estamos embebidos con lo de la cuestión enológica y gastronómica, siempre nos preguntamos, y nos preguntan, con que vino se acompaña el sushi. El asunto no es fácil, ya que el sushi hecho en su mayoría de pescados frescos, grasos, con arroz, con sabores complejos aportados por las algas Nori y por el efervescente wasabe, no es fácil de maridar; y lo mismo pasa con otros platos de la cocina asiática (China, Thai, Vietnamita, Nikkei, Hindú, etc.) las cuales, en general tiene sabores aportados por especias muy aromáticas y picosas. La cuestión es ¿Cómo lo combinamos? ¿Cómo quedamos bien con el invitado y hasta con nosotros mismos? Por lo que estuve averiguando, y por experiencia propia, lo mejor es dejar a los tintos de lado, alguno que otro se podría adaptar y eso si es un caldo joven y bien afrutado. Y es en la parte frutosa y acida donde entran los vinos blancos y rosados (incluidos los espumantes y los proseccos). Gracias a Dios que la creatividad enológica de los argentinos los hizo crear un vino especial para beber con sushi. Se llama Oroya, y aunque aun no lo tenemos en Venezuela, ya oí rumores de que pronto lo veremos en los anaqueles.

Este vino esta hecho en Mendoza, y en el se combinan el torrontés y el pinot noir. La primera cepa aporta calidad aromática y sabores afrutados y algo florales; mientras que el pinot noir le da estructura. Ahora si usted, como comensal, toma esta combinación como dato, se dará cuenta que es posible combinar vinos blancos de buena acidez y frutosos y sin madera con los diferentes platos que conforman lo que genéricamente llamamos Sushi. He acá mis recomendaciones para combinar: los gewürztraminer (traminers), los Torrontés, una buena cava como las de Freixenet, un espumante argentino o chileno. También funcionan los de marcada acidez como los Reisling o los Sauvignon Blanc. Los rosados, ya sean espumantes o tranquilos, también producen una agradable combinación con este tipo de comidas. Ahora si lo que desea es la perfección, olvídese del vino y sírvase un buen sake y si viene con ralladura de pepino (como lo sirven los coreanos) es delicioso. La otra bebida que va bien con las comidas especiadas asiáticas son las cervezas por su punto de amargo y su espuma que sirven para atenuar las altas notas de las especias y limpiar el paladar. No busque un maridaje perfecto si va a comer fuera. La armonía se lograría si acaso el cocinero tiene acceso al vino antes de cocinar y logra combinar los aportes de los ingredientes con los aromas del vino. Esto no pasa a menudo a menos que sea usted mismo quien se tome la molestia de hacerlo. Concluyo por decir, que mi palabra no es la ultima; pregúntele al sommelier que para eso esta ahí, y si es que el restaurante tiene uno. Si no lo tiene váyase por lo seguro con un blanco a su gusto personal. Al fin y al cabo, el mejor vino es el que mas le gusta uno.

¿Qué es un Foodie?

Foodie es un informal término en inglés que define a una clase particular de aficionados a la comida y a la bebida. La palabra se crea en 1984 por Paul Levy, Ann Barr y Mat Sloan para su libro, The Official Foodie Handbook (El manual oficial de los foodies).

Parece gourmet pero no es

Aunque los dos términos (Foodie y Gourmet) a veces se usan indistintamente, los foodies se distinguen de los gourmets en el sentido que estos son aficionados con gustos refinados que pueden ser profesionales de la industria de la comida, mientras que los foodies son amateurs a los que simplemente les encanta la comida por su consumo, estudio, preparación y noticias.

Por su parte los gourmets les interesa mas degustar la mejor comida, mientras que los foodies quieren aprender tanto como sea posible de la comida desde lo mas ordinario a lo mas fino y pasando por la parte cientifica e industrial. Sus ansias de conocimiento llegan hasta querer conocer a los personajes que crean las tendencias en la cocina actual. De ahí que a los foodies a veces se los tome por obsesionados por las artes culinarias.

¿Qué le interesa a un Foodie?


Estos fans de la gastronomia tienen intereses muy particulares, como por ejemplo las bodegas y desgustaciones de vino, la ciencia de la comida, inauguraciones y cierres de restaurantes, distribución de comida, tendencias en la cocina, salud y administración de restaurantes.

A veces un foodie puede desarrollar un interés particular por un item específico, tal como el mejor ceviche o un burrito. Muchas publicaciones tienen secciones dedicadas a los intereses de los foodies.

El movimiento foodie nace y se desarrolla durante los años 80 y 90 y dio pie a la creación de Food Network y otros programas especializados en cocina como Iron Chef, un resurgimiento de libros de cocina, revistas especializadas como Cook's Illustrated, un aumento de la popularidad de mercadillos dirigidos por granjeros, páginas Web sobre comida como la de Zagat, blogs de gastronomía, tiendas de artículos de cocina como Williams-Sonoma y la institución del chef célebre.