3 de marzo de 2010

Swan House: ejemplo del antiguo esplendor sureño de Atlanta


Entranda principal. Foto por C. Apitz

La Casa de los Cisnes, Swan House, es una mansión emblemática de lo que la sociedad de Atlanta podía comprar luego que cierta prosperidad alcanzara la ciudad en las primeras décadas del siglo XX. La Guerra Civil había terminado hace 60 años y Atlanta recobraba algo del resplandor perdido entre el humo y la sangre de la guerra.

Swan House fue la casa de los sueños de Edward y Emily Inman, ambos herederos de sendas fortunas sureñas, pero durante esta visita a lo que fue su casa, se habla mas de las excentricidades domesticas de Emily que de las aventuras de Edward, un acaudalado hombre de negocios cuya familia había amasado su fortuna en el corretaje de algodón. También tenía varias propiedades, era banquero y amante de los automóviles. Tanto que gano una carrera de autos, fue el primero en obtener una licencia de conducir en el estado de Georgia y hasta tuvo un concesionario Cadillac.
Parte trasera de la casa, foto por C. Apitz

Los Inman contrataron a la firma Hentz, Reid & Adler para que le diseñaran una casa en la zona residencial de Buckhead, a unos nueve kilómetros al norte del centro de Atlanta. La casa fue el primer diseño residencial, y el más reconocido, del arquitecto Phillip Trammel Shutze, graduado de Georgia Institute of Technology, de la Universidad de Columbia y del American College en Rome, una pequeña ciudad del estado. Shutze, quien también diseñara muchos edificios importantes de Atlanta, combino los estilos clásicos italianos e ingleses en el diseño de la casa de los cisnes.

La casa fue construida a finales de los años 20 luego que su casa en Ansley Park se quemara. Los Inman se mudaron a lo que esperaban fuera su casa de retiro soñada en 1928, pero Edward solo la disfrutaría por tres años ya que un repentino infarto lo mando al otro lado a la temprana edad de 49. Emily, al verse sola, le pidió a Hugh, su hijo mayor, que se mudara con su familia a la casa.

Pero la abuela Emily tenía reglas estrictas para su diario convivir dentro de esta mansión, cosa que no era tan necesario, excepto en épocas de frío, por que la casa y los jardines tienen un total de 28 hectáreas donde los chicos podían dar rienda suelta a sus correrías.

Las excéntricas exigencias domesticas de Emily incluían a la servidumbre, la cual era mejor pagada y tratada que en otras casas. A ella no le gustaba perder a su personal por no tener que entrenar gente nueva a que hiciera las cosas exactamente como a ella le gustaba. El personal de servicio no dormía en la casa excepto en circunstancias especiales. Tampoco pasaron hambre durante la depresión, ya que Emily siempre los mandaba a casa con comida. Así que a pesar de sus exigencias, no era mala patrona.

Entre las exigencias estaban solo pisar los cuadros de mármol blanco del piso, los negros no para evitar rayones. Prohibido usar la escalera principal, por la misma razón, excepto los invitados. Todo el mundo, incluida Emily, transitaba por la escalera de servicio. En el primer piso, los nietos tenían terminantemente prohibido hacer algo. Para eso les dio permiso para que usaran el segundo piso a sus anchas, aun para patinar.

Curiosidades de Swan House y origen del nombre

A continuación les describo la casa, no dejan tomar fotos adentro, solo de los jardines. Encontre unas de adentro de la pagina http://www.discoverinteriordesign.com/ que se las reproduzco aca. Asimismo pueden leer su nota sobre la decoracion de la casa.

Al entrar lo primero que la guía le dice es que observe el Cisne de metal que adorna el dintel de la puerta. A medida de se recorre la residencia, la guía va apuntando a todos los detalles con cisnes, y aves en general que hay a través de la casa. Emily adoraba las aves, en especial los cisnes. Pero así como a ella le gustaban los cisnes, y uno los encuentra por todos lados, se nota la dura competencia que estas nobles criaturas tenían con otras no tan amables, pero si igualmente nobles: las águilas. Así como a ella, Edward se identificaba con las águilas, así que si se pone a contar, vera que había una clara competencia en la presencia de ambas especies.

A la derecha de la puerta se encuentra un encantador saloncito para desayunar. Al caminar hacia la biblioteca, que era mas del dominio de Edward, hay una puerta, parada obligada, por que como toque modernista, Emily pidió que se le construyera un locutorio para ella poder hablar por teléfono en total privacidad, cosa que nunca fue así puesto que el cuartito tiene una salida para la calefacción que da directamente al cuarto de arriba. Sus nietos se encargaron de revelar esa triste realidad a su abuela.

Una vez en la biblioteca, que no contiene ninguno de los volúmenes de la original, llama la atención un delicado trabajo de madera tallada: ramos de flores, botones y hojas tallados en tal detalle y finura que uno no puede menos que maravillarse. Esta enorme pieza la encargaron en el Reino Unido. Una de las exigencias fue que se respetara esta bellísima pared y sus adornos. Así que la respuesta del arquitecto fue decir que construiría la casa alrededor de este detalle.

En el comedor, hay un par de pesadas mesas de mármol cuyas bases son unas esculturas de cisnes en una laguna, completa con juncos y todo. El precio de estas mesas, que las hizo traer de Italia, fue de $700 dólares, una millonada para la época. Estas y el cisne en el dintel de la puerta, son la razón de por que la casa se la conoce como Swan House (Casa del Cisne). Otra curiosidad del comedor es su papel tapiz. No es papel en realidad, es de seda, y fue pintado a mano en su totalidad. En el se encuentran dibujadas unas 400 especies de aves y ni una se repite.

El cuarto de Emily, donde se conserva aun su cama de cuatro postes con techo, es grande, alegre, el papel tapiz floral pero no recargado. Ahora lo que de verdad hay que ver aquí es el vestier y el baño. Hecho de mármol, madera y espejos, con detalles pintados a mano, incluso las venas del mármol fueron pintadas por que a ella no le gustaron las vetas ni el color de las lozas de mármol que usaron. Solo se ve el original dentro de la ducha. Es un confortable espacio con una pared cubierta de espejos, y detrás de estos el closet, al frente estantes (para los perfumes y otros objetos) en nichos tipo romanos pintados de azul marino con detalles en dorado, así como cisnes y estrellas en los bordes.

(fotos del cuarto de huespedes, el pantry de la cocina y la escalera son de www.discoverinteriordesign.com)


La cocina de los Inman era otra novedad para la época. Contentiva de lo más moderno: una estufa con doble horno: uno para pasteles y otro para pavos, etc.; así como también están lo mas moderno en refrigeración. Lo que la hacia mas atractiva era el bajante de basura que permitía que los sirvientes de deshicieran de los desperdicios sin abandonar la cocina. Era toda de color azul plomo, hasta los estantes donde se guardaba la loza y la cristalería eran de ese color. Otro punto curioso esta antes de entrar a la cocina, donde uno encuentra una especie de central telefónica que comunicaba cada cuarto de la cada con la parte donde estaban los empleados.

Emily vivió en La Casa de los Cisnes hasta su muerte en 1965; manteniéndola en su estado original y haciendo el mantenimiento necesario a través del tiempo. En 1966, la casa, sus muebles, objetos de arte y los terrenos fueron vendidos a la Sociedad Histórica de Atlanta por medio millón de dólares. La mansión fue abierta al público al año siguiente. Recientemente, la casa fue objeto de una completa restauración la cual costó $5.5 millones.

Los jardines de Swan House (fotos C. Apitz)
Jardin lateral

Casita tipo Victoriana para jugar

Vista desde el cuarto de Emily (me la robe en un descuido)

Detalle del Jardin Lateral

Si desean visitar Swan House deber ir al http://www.atlantahistorycenter.com/ para mas detalles.
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Vinos Kaiken en La Hacienda Vieja, Galipan

Por que amo al Malamado

Mi adicción por éste producto en particular es bien conocida por todos los que saben de mi afición a los vinos argentinos, y en especial a los de esta bodega mendocina que siempre está a la vanguardia en mercadeo creativo y en la elaboración de caldos diferentes para los amantes del vino. Como uno el periodista siempre trata de citar la fuente, voy a darle el crédito de esta adicción - o afición o simplemente gusto por lo bueno - al colega colombiano Hugo Sabogal de Wine Media, quien me hablara del Malamado por primera vez en el lobby del Marriott Caracas hace unos dos años cuando Wines of Argentina estaba haciendo sus primeras incursiones en el país. Fue también el amigo Hugo quien me hablara de los vinos de Familia Zuccardi por primera vez y quien me presentara al Sr. José Alberto Zuccardi en Mendoza.

Sushi y Vino

El otro día me pidieron que escribiera algo sobre los vinos y el sushi y me pareció interesante ya que, los que actualmente estamos embebidos con lo de la cuestión enológica y gastronómica, siempre nos preguntamos, y nos preguntan, con que vino se acompaña el sushi. El asunto no es fácil, ya que el sushi hecho en su mayoría de pescados frescos, grasos, con arroz, con sabores complejos aportados por las algas Nori y por el efervescente wasabe, no es fácil de maridar; y lo mismo pasa con otros platos de la cocina asiática (China, Thai, Vietnamita, Nikkei, Hindú, etc.) las cuales, en general tiene sabores aportados por especias muy aromáticas y picosas. La cuestión es ¿Cómo lo combinamos? ¿Cómo quedamos bien con el invitado y hasta con nosotros mismos? Por lo que estuve averiguando, y por experiencia propia, lo mejor es dejar a los tintos de lado, alguno que otro se podría adaptar y eso si es un caldo joven y bien afrutado. Y es en la parte frutosa y acida donde entran los vinos blancos y rosados (incluidos los espumantes y los proseccos). Gracias a Dios que la creatividad enológica de los argentinos los hizo crear un vino especial para beber con sushi. Se llama Oroya, y aunque aun no lo tenemos en Venezuela, ya oí rumores de que pronto lo veremos en los anaqueles.

Este vino esta hecho en Mendoza, y en el se combinan el torrontés y el pinot noir. La primera cepa aporta calidad aromática y sabores afrutados y algo florales; mientras que el pinot noir le da estructura. Ahora si usted, como comensal, toma esta combinación como dato, se dará cuenta que es posible combinar vinos blancos de buena acidez y frutosos y sin madera con los diferentes platos que conforman lo que genéricamente llamamos Sushi. He acá mis recomendaciones para combinar: los gewürztraminer (traminers), los Torrontés, una buena cava como las de Freixenet, un espumante argentino o chileno. También funcionan los de marcada acidez como los Reisling o los Sauvignon Blanc. Los rosados, ya sean espumantes o tranquilos, también producen una agradable combinación con este tipo de comidas. Ahora si lo que desea es la perfección, olvídese del vino y sírvase un buen sake y si viene con ralladura de pepino (como lo sirven los coreanos) es delicioso. La otra bebida que va bien con las comidas especiadas asiáticas son las cervezas por su punto de amargo y su espuma que sirven para atenuar las altas notas de las especias y limpiar el paladar. No busque un maridaje perfecto si va a comer fuera. La armonía se lograría si acaso el cocinero tiene acceso al vino antes de cocinar y logra combinar los aportes de los ingredientes con los aromas del vino. Esto no pasa a menudo a menos que sea usted mismo quien se tome la molestia de hacerlo. Concluyo por decir, que mi palabra no es la ultima; pregúntele al sommelier que para eso esta ahí, y si es que el restaurante tiene uno. Si no lo tiene váyase por lo seguro con un blanco a su gusto personal. Al fin y al cabo, el mejor vino es el que mas le gusta uno.

¿Qué es un Foodie?

Foodie es un informal término en inglés que define a una clase particular de aficionados a la comida y a la bebida. La palabra se crea en 1984 por Paul Levy, Ann Barr y Mat Sloan para su libro, The Official Foodie Handbook (El manual oficial de los foodies).

Parece gourmet pero no es

Aunque los dos términos (Foodie y Gourmet) a veces se usan indistintamente, los foodies se distinguen de los gourmets en el sentido que estos son aficionados con gustos refinados que pueden ser profesionales de la industria de la comida, mientras que los foodies son amateurs a los que simplemente les encanta la comida por su consumo, estudio, preparación y noticias.

Por su parte los gourmets les interesa mas degustar la mejor comida, mientras que los foodies quieren aprender tanto como sea posible de la comida desde lo mas ordinario a lo mas fino y pasando por la parte cientifica e industrial. Sus ansias de conocimiento llegan hasta querer conocer a los personajes que crean las tendencias en la cocina actual. De ahí que a los foodies a veces se los tome por obsesionados por las artes culinarias.

¿Qué le interesa a un Foodie?


Estos fans de la gastronomia tienen intereses muy particulares, como por ejemplo las bodegas y desgustaciones de vino, la ciencia de la comida, inauguraciones y cierres de restaurantes, distribución de comida, tendencias en la cocina, salud y administración de restaurantes.

A veces un foodie puede desarrollar un interés particular por un item específico, tal como el mejor ceviche o un burrito. Muchas publicaciones tienen secciones dedicadas a los intereses de los foodies.

El movimiento foodie nace y se desarrolla durante los años 80 y 90 y dio pie a la creación de Food Network y otros programas especializados en cocina como Iron Chef, un resurgimiento de libros de cocina, revistas especializadas como Cook's Illustrated, un aumento de la popularidad de mercadillos dirigidos por granjeros, páginas Web sobre comida como la de Zagat, blogs de gastronomía, tiendas de artículos de cocina como Williams-Sonoma y la institución del chef célebre.