1 de diciembre de 2010

Un vinito caliente le saca el frío del cuerpo

Foto tomada de Just Hungry

Esta semana alguien preguntó por Twitter si era posible beber vino caliente y que le hacía la pregunta a un sommelier. Yo de una salí a decir que si lo era y, es mas, lo había probado en Hannover, Alemania, mientras visitaba la Feria Mundial. A mi me encantó ese vaso de vino tinto caliente, cuyos vapores exhalaban canela y clavo mientras el calor me volvía al cuerpo. No se si por lo caliente o por que me tomé varios esa misma tarde, pero lo cierto es que nunca me he olvidado de esa bebida, ni de Alemania.

Así que decidí preguntarle a mi amigo Pablo Valqui, quien fuera mi guía en esa aventura, cual era el nombre correcto de la bebida a base de vino.

Se llama Gluehwine (con la diéresis en la U), los franceses lo llaman Vin Chaud, en ingles es Mulled Wine y que se traduce como Vino Caliente Especiado para los hispanoparlantes.

 

No quiero meterme es su historia, lo que si les digo que es una bebida original de Alemania y que es muy popular en las ferias y mercados al aire libre en épocas de invierno. También se la relaciona con la Navidad por que sus especias son las mismas que marcan olfativamente estas fiestas en todo el mundo occidental.

 

A continuación comparto tres recetas que me llamaron la atención, espero las disfruten en buena compañía y que no pasen frío. ¡Prost!

 

Esta primera receta la saqué de Just Hungry

 

Ingredientes:


·          Una botella de 750ml de vino tinto seco, no tiene que ser del caro, puede usar lo que este en oferta en la tienda.
·          2/3 taza de azúcar refinada
·          Jugo y cáscara de un limón
·          2 vainas de cadamomo
·          4 clavos de olor
·          2 hojas de Laurel
·          2 ramas de canela

Ponga todo a hervir en una olla grande y que sea de fondo grueso. Remueva para que se derrita el azúcar. Caliente la mezcla a fuego lento y déjela por una hora, pero sin que hierva.
Cuélelo antes de servirlo en tazas y si quiere darle mas potencia agregue un chorrito de porto o brandy.

Esta segunda receta es la que mas me llama la atención y viene de Food.com  

 

Ingredientes para seis

·                                 3/4 taza de agua o jugo de naranja
·                                 3/4 taza de azúcar (o menos si prefiere)
·                                 1 palito de canela en rama
·                                 1 naranja
·                                 10 clavos de olor completos
·                                 1 botella de vino tino

Preparación:

·         En una olla combine el agua, azúcar y palito de canela. Llévelo a hervir y luego baje el fuego para que se quede caliente.
·         Corte la naranja en dos y exprímale el jugo sobre el agua caliente. Clave los clavos de olor en la cáscara de la naranja y póngala en el agua y siga cocinando a fuego lento hasta que se espese un poco y tenga consistencia de sirope.
·         Agregue el vino y caliente hasta que empiece a echar vapor pero que no llegue al hervor suave. Saque las mitades de naranja de la mezcla.
·         Sirva caliente en tazas de café o en vasos precalentados, ya que si están fríos se van a reventar.

Esta otra receta la encontré en un blog que se llama Soñando con el Invierno.

Como verán no difieren demasiado entre si, lo que si que esta es para mayor cantidad de personas.

Ingredientes

  • 4 litros de vino tinto
  • 2 tazas de azúcar de la granulada fina, para empezar ya que la cantidad del azúcar va a depender de la calidad del vino que use, a mejor vino menos azúcar y viceversa)
  • 6 - 8 ramas de canela
  • Clavos de olor completos
  • 2 Naranjas
  • Guayabita (allspice) completa
  • 2 tazas de jugo de naranja
  • Si lo quiere mas fuerte puede agregarle un poco de brandy, sherry o porto.
Preparación:
  1. Eche el vino en una olla grande y póngalo a fuego lento, no deje que el vino hierva por nada del mundo.
  2. Rebane las naranjas e inserte unos 4 clavos de olor en la piel de cada rebanada. Incorpórelas al vino.
  3. Parta la canela en rama por la mitad e incorpórela a la mezcla. Agregue las 10 guayabitas sin partir (allspice).
  4. Agregue el jugo de naranja y el sherry o porto  es opcional.
  5. Agregue las 2 tazas de azúcar y revuelva.
  6. Revuelva cada media hora para darle que la mezcla se infusione con las especias. Pruébelo y rectifique la cantidad de azúcar si es necesario. Si usa un vino de muy baja calidad puede que necesite hasta 3 tazas más.
  7. Déjelo cocinar por  media hora sin dejarlo hervir.
…………y ¡Salud!  Prost! Santée! Cheers!
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Vinos Kaiken en La Hacienda Vieja, Galipan

Por que amo al Malamado

Mi adicción por éste producto en particular es bien conocida por todos los que saben de mi afición a los vinos argentinos, y en especial a los de esta bodega mendocina que siempre está a la vanguardia en mercadeo creativo y en la elaboración de caldos diferentes para los amantes del vino. Como uno el periodista siempre trata de citar la fuente, voy a darle el crédito de esta adicción - o afición o simplemente gusto por lo bueno - al colega colombiano Hugo Sabogal de Wine Media, quien me hablara del Malamado por primera vez en el lobby del Marriott Caracas hace unos dos años cuando Wines of Argentina estaba haciendo sus primeras incursiones en el país. Fue también el amigo Hugo quien me hablara de los vinos de Familia Zuccardi por primera vez y quien me presentara al Sr. José Alberto Zuccardi en Mendoza.

Sushi y Vino

El otro día me pidieron que escribiera algo sobre los vinos y el sushi y me pareció interesante ya que, los que actualmente estamos embebidos con lo de la cuestión enológica y gastronómica, siempre nos preguntamos, y nos preguntan, con que vino se acompaña el sushi. El asunto no es fácil, ya que el sushi hecho en su mayoría de pescados frescos, grasos, con arroz, con sabores complejos aportados por las algas Nori y por el efervescente wasabe, no es fácil de maridar; y lo mismo pasa con otros platos de la cocina asiática (China, Thai, Vietnamita, Nikkei, Hindú, etc.) las cuales, en general tiene sabores aportados por especias muy aromáticas y picosas. La cuestión es ¿Cómo lo combinamos? ¿Cómo quedamos bien con el invitado y hasta con nosotros mismos? Por lo que estuve averiguando, y por experiencia propia, lo mejor es dejar a los tintos de lado, alguno que otro se podría adaptar y eso si es un caldo joven y bien afrutado. Y es en la parte frutosa y acida donde entran los vinos blancos y rosados (incluidos los espumantes y los proseccos). Gracias a Dios que la creatividad enológica de los argentinos los hizo crear un vino especial para beber con sushi. Se llama Oroya, y aunque aun no lo tenemos en Venezuela, ya oí rumores de que pronto lo veremos en los anaqueles.

Este vino esta hecho en Mendoza, y en el se combinan el torrontés y el pinot noir. La primera cepa aporta calidad aromática y sabores afrutados y algo florales; mientras que el pinot noir le da estructura. Ahora si usted, como comensal, toma esta combinación como dato, se dará cuenta que es posible combinar vinos blancos de buena acidez y frutosos y sin madera con los diferentes platos que conforman lo que genéricamente llamamos Sushi. He acá mis recomendaciones para combinar: los gewürztraminer (traminers), los Torrontés, una buena cava como las de Freixenet, un espumante argentino o chileno. También funcionan los de marcada acidez como los Reisling o los Sauvignon Blanc. Los rosados, ya sean espumantes o tranquilos, también producen una agradable combinación con este tipo de comidas. Ahora si lo que desea es la perfección, olvídese del vino y sírvase un buen sake y si viene con ralladura de pepino (como lo sirven los coreanos) es delicioso. La otra bebida que va bien con las comidas especiadas asiáticas son las cervezas por su punto de amargo y su espuma que sirven para atenuar las altas notas de las especias y limpiar el paladar. No busque un maridaje perfecto si va a comer fuera. La armonía se lograría si acaso el cocinero tiene acceso al vino antes de cocinar y logra combinar los aportes de los ingredientes con los aromas del vino. Esto no pasa a menudo a menos que sea usted mismo quien se tome la molestia de hacerlo. Concluyo por decir, que mi palabra no es la ultima; pregúntele al sommelier que para eso esta ahí, y si es que el restaurante tiene uno. Si no lo tiene váyase por lo seguro con un blanco a su gusto personal. Al fin y al cabo, el mejor vino es el que mas le gusta uno.

¿Qué es un Foodie?

Foodie es un informal término en inglés que define a una clase particular de aficionados a la comida y a la bebida. La palabra se crea en 1984 por Paul Levy, Ann Barr y Mat Sloan para su libro, The Official Foodie Handbook (El manual oficial de los foodies).

Parece gourmet pero no es

Aunque los dos términos (Foodie y Gourmet) a veces se usan indistintamente, los foodies se distinguen de los gourmets en el sentido que estos son aficionados con gustos refinados que pueden ser profesionales de la industria de la comida, mientras que los foodies son amateurs a los que simplemente les encanta la comida por su consumo, estudio, preparación y noticias.

Por su parte los gourmets les interesa mas degustar la mejor comida, mientras que los foodies quieren aprender tanto como sea posible de la comida desde lo mas ordinario a lo mas fino y pasando por la parte cientifica e industrial. Sus ansias de conocimiento llegan hasta querer conocer a los personajes que crean las tendencias en la cocina actual. De ahí que a los foodies a veces se los tome por obsesionados por las artes culinarias.

¿Qué le interesa a un Foodie?


Estos fans de la gastronomia tienen intereses muy particulares, como por ejemplo las bodegas y desgustaciones de vino, la ciencia de la comida, inauguraciones y cierres de restaurantes, distribución de comida, tendencias en la cocina, salud y administración de restaurantes.

A veces un foodie puede desarrollar un interés particular por un item específico, tal como el mejor ceviche o un burrito. Muchas publicaciones tienen secciones dedicadas a los intereses de los foodies.

El movimiento foodie nace y se desarrolla durante los años 80 y 90 y dio pie a la creación de Food Network y otros programas especializados en cocina como Iron Chef, un resurgimiento de libros de cocina, revistas especializadas como Cook's Illustrated, un aumento de la popularidad de mercadillos dirigidos por granjeros, páginas Web sobre comida como la de Zagat, blogs de gastronomía, tiendas de artículos de cocina como Williams-Sonoma y la institución del chef célebre.