23 de enero de 2014

Justin Bieber le quitó protagonismo al frío

Muy sonriente Justin Bieber y usando un uniforme de la cárcel de Miami Dade, donde está detenido por hacer piques, manejar con la licencia vencida y estar bajo la influencia de estupefacientes. 

No contento con embarrar de huevo las casas de sus vecinos de Los Ángeles, el joven ídolo musical canadiense se vino a echar vaina al sur de la Florida donde no estaba tan rayado, hasta esta madrugada.

Amaneció Miami con las temperaturas más frías que se han tenido en par de años, y la gran noticia del día ha sido el arresto de Bieber por andar haciendo carreras ilegales en una calle de Miami Beach en un Lamborghini amarillo, rentado. A todas estas, el muchachito aparentemente estaba drogado y bebido, como él mismo le diría a los policías de Miami Beach quienes pararon el pique que Bieber y el rapero Khalil, artista local, tenían en una calle residencial de la playa.
En un acto de total falta de respeto, los dos cantantes habían pedido a los seguidores de Bieber que cerraran la calle para ellos hacer el pique que involucraba, además, a un Ferrari rojo.

No es por nada, pero creo que estamos asistiendo a una estrepitosa caída del joven ídolo canadiense. Lo veremos convertirse en la versión masculina de Lindsay Lohan. ¿Hasta cuándo tendrá que presentarse en corte por violación a su sentencia – que probablemente incluya trabajo comunitario e internarse en un programa de rehabilitación de adictos – ya sea por manejar bajo la influencia o, por escaparse de la clínica?

Lo cierto que a esta estrella estrellada le hace falta su mamá, señora que también saltó a la fama junto a su hijo, como madre soltera y muchacha rebelde y a quien elogiaran tanto por criar a ese pequeño reproductor de dólares.
Debería su madre estar con él, como lo hacía antes; y no dejarlo rodeado de pura gente que solo le dice que si a sus locuras, me imagino que pensadas, o no pensadas, por su mente aun adolescente que busca entretenimiento y sabe que puede comprar las locuras que otros chicos no pueden pagar ni en sueños.

Pero todo este despliegue de locura hormonal y de dinero, no le molesta mucho al muchachito Justin, ya que en la foto de la reseña policial sale súper sonreído, como si hubiera hecho tremenda gracia. Este no aprendió la lección pero esperemos que sus admiradores no lo emulen, en ningún sentido. Tampoco muestra el más mínimo respeto por las autoridades locales ni por la gente que reside en la zona donde estaba haciendo pique.

Quizás veamos que le caigan encima al bar de bailarinas nudistas por dejar entrar a Bieber y sus panas al local. El acceso a esos sitios es a partir de los 21 años, y él solo tiene 19. Algo pagará el local y también los policías que le dieron escolta no autorizada cuando llegó a la Florida en su jet privado.

Esperemos que el juez no lo deje suelto con tan solo la multa de $2,500 sino que de verdad lo haga entrar en razón con una sentencia aleccionadora.

Ya veremos cómo se comporta de ahora en adelante. Lo que sí sé que ya debe haber unos cuantos abogados maquinando a ver cómo le ponen la mano a ese lomito, porque por lo visto, esta no va a ser la última travesura de Bieber. 
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Vinos Kaiken en La Hacienda Vieja, Galipan

Por que amo al Malamado

Mi adicción por éste producto en particular es bien conocida por todos los que saben de mi afición a los vinos argentinos, y en especial a los de esta bodega mendocina que siempre está a la vanguardia en mercadeo creativo y en la elaboración de caldos diferentes para los amantes del vino. Como uno el periodista siempre trata de citar la fuente, voy a darle el crédito de esta adicción - o afición o simplemente gusto por lo bueno - al colega colombiano Hugo Sabogal de Wine Media, quien me hablara del Malamado por primera vez en el lobby del Marriott Caracas hace unos dos años cuando Wines of Argentina estaba haciendo sus primeras incursiones en el país. Fue también el amigo Hugo quien me hablara de los vinos de Familia Zuccardi por primera vez y quien me presentara al Sr. José Alberto Zuccardi en Mendoza.

Sushi y Vino

El otro día me pidieron que escribiera algo sobre los vinos y el sushi y me pareció interesante ya que, los que actualmente estamos embebidos con lo de la cuestión enológica y gastronómica, siempre nos preguntamos, y nos preguntan, con que vino se acompaña el sushi. El asunto no es fácil, ya que el sushi hecho en su mayoría de pescados frescos, grasos, con arroz, con sabores complejos aportados por las algas Nori y por el efervescente wasabe, no es fácil de maridar; y lo mismo pasa con otros platos de la cocina asiática (China, Thai, Vietnamita, Nikkei, Hindú, etc.) las cuales, en general tiene sabores aportados por especias muy aromáticas y picosas. La cuestión es ¿Cómo lo combinamos? ¿Cómo quedamos bien con el invitado y hasta con nosotros mismos? Por lo que estuve averiguando, y por experiencia propia, lo mejor es dejar a los tintos de lado, alguno que otro se podría adaptar y eso si es un caldo joven y bien afrutado. Y es en la parte frutosa y acida donde entran los vinos blancos y rosados (incluidos los espumantes y los proseccos). Gracias a Dios que la creatividad enológica de los argentinos los hizo crear un vino especial para beber con sushi. Se llama Oroya, y aunque aun no lo tenemos en Venezuela, ya oí rumores de que pronto lo veremos en los anaqueles.

Este vino esta hecho en Mendoza, y en el se combinan el torrontés y el pinot noir. La primera cepa aporta calidad aromática y sabores afrutados y algo florales; mientras que el pinot noir le da estructura. Ahora si usted, como comensal, toma esta combinación como dato, se dará cuenta que es posible combinar vinos blancos de buena acidez y frutosos y sin madera con los diferentes platos que conforman lo que genéricamente llamamos Sushi. He acá mis recomendaciones para combinar: los gewürztraminer (traminers), los Torrontés, una buena cava como las de Freixenet, un espumante argentino o chileno. También funcionan los de marcada acidez como los Reisling o los Sauvignon Blanc. Los rosados, ya sean espumantes o tranquilos, también producen una agradable combinación con este tipo de comidas. Ahora si lo que desea es la perfección, olvídese del vino y sírvase un buen sake y si viene con ralladura de pepino (como lo sirven los coreanos) es delicioso. La otra bebida que va bien con las comidas especiadas asiáticas son las cervezas por su punto de amargo y su espuma que sirven para atenuar las altas notas de las especias y limpiar el paladar. No busque un maridaje perfecto si va a comer fuera. La armonía se lograría si acaso el cocinero tiene acceso al vino antes de cocinar y logra combinar los aportes de los ingredientes con los aromas del vino. Esto no pasa a menudo a menos que sea usted mismo quien se tome la molestia de hacerlo. Concluyo por decir, que mi palabra no es la ultima; pregúntele al sommelier que para eso esta ahí, y si es que el restaurante tiene uno. Si no lo tiene váyase por lo seguro con un blanco a su gusto personal. Al fin y al cabo, el mejor vino es el que mas le gusta uno.

¿Qué es un Foodie?

Foodie es un informal término en inglés que define a una clase particular de aficionados a la comida y a la bebida. La palabra se crea en 1984 por Paul Levy, Ann Barr y Mat Sloan para su libro, The Official Foodie Handbook (El manual oficial de los foodies).

Parece gourmet pero no es

Aunque los dos términos (Foodie y Gourmet) a veces se usan indistintamente, los foodies se distinguen de los gourmets en el sentido que estos son aficionados con gustos refinados que pueden ser profesionales de la industria de la comida, mientras que los foodies son amateurs a los que simplemente les encanta la comida por su consumo, estudio, preparación y noticias.

Por su parte los gourmets les interesa mas degustar la mejor comida, mientras que los foodies quieren aprender tanto como sea posible de la comida desde lo mas ordinario a lo mas fino y pasando por la parte cientifica e industrial. Sus ansias de conocimiento llegan hasta querer conocer a los personajes que crean las tendencias en la cocina actual. De ahí que a los foodies a veces se los tome por obsesionados por las artes culinarias.

¿Qué le interesa a un Foodie?


Estos fans de la gastronomia tienen intereses muy particulares, como por ejemplo las bodegas y desgustaciones de vino, la ciencia de la comida, inauguraciones y cierres de restaurantes, distribución de comida, tendencias en la cocina, salud y administración de restaurantes.

A veces un foodie puede desarrollar un interés particular por un item específico, tal como el mejor ceviche o un burrito. Muchas publicaciones tienen secciones dedicadas a los intereses de los foodies.

El movimiento foodie nace y se desarrolla durante los años 80 y 90 y dio pie a la creación de Food Network y otros programas especializados en cocina como Iron Chef, un resurgimiento de libros de cocina, revistas especializadas como Cook's Illustrated, un aumento de la popularidad de mercadillos dirigidos por granjeros, páginas Web sobre comida como la de Zagat, blogs de gastronomía, tiendas de artículos de cocina como Williams-Sonoma y la institución del chef célebre.