21 de julio de 2012

Degustación de vinos en Global Liquors


El equipo Global Liquors: Mónica De Abreu junto a su hermano Miguel acompañados de Laiza Santana de la agencia Creativas.
El pasado jueves asistí a una degustación en Global Liquors y de ese agradable rato me traje un par de cosas nuevas que deseo compartir con ustedes, luego de contarles un poco sobre el anfitrión.
Ya le había pasado por el frente varias veces pero no había entrado, y lo primero que me sorprendió fue que esta licorería – manejada por Mónica de Abreu y sus hermanos – no es como otros expendios de vinos y licores en Miami donde solo hay anaqueles de supermercado  y  son atendidos  por gente que solo sabe manejar la registradora. Aquí se ve que el local se hizo pensando en vinos, así que ya por ahí ganaron puntos conmigo. Tiene una nevera donde consigue, además de cervezas y vinos, una modesta, pero deliciosa, variedad de embutidos y quesos finos que sirven para matar antojos o impresionar huéspedes.

Luego me di una vuelta a ver que tenían  y a qué precios. Buena selección de vinos para ser un lugar pequeño,  tipo boutique, donde no se puede comparar con el poder de compra y almacenaje de las cadenas de supermercados o licorerías. Los precios bastante razonables con un rango desde los $10 a los $100 y pico. Así que se puede decir que se ajustan a la talla de su bolsillo. Esto de los precios me llamó la atención también porque son competitivos con los grandes comerciantes que menciono arriba; y porque he entrado a otros comercios de la zona,  que se dicen especializados en vinos, y están  abigarrados de botellas de etiquetas desconocidas, donde los precios son realmente exorbitantes.

La degustación

Pero pasando a los vinos, ese día nos presentaron con una selección de vinos portugueses, españoles, sudafricanos y argentinos. Voy en orden de degustación. 
Quattro Castas de Herdade do Esporao.

Portugal – Alentejo - Empezando por Portugal, de los tres vinos de Alentejo: los dos primeros fáciles de beber, sabrosones, pero nada impresionantes, excepto el tercero: Un riquísimo y complejo aroma de cuero, ciruelas y frutos secos que salió al agitar la copa del  Quattro Castas Reserva 2005 Vinho Regional Alentejano, Herdade do Esporao.  Está hecho de una mezcla de las cepas Alicante Bouschet, Aragonés, Touriga Franca y Touriga Nacional.

En copa, es de un oscuro rojo granate, untuoso, de lágrimas lentas y largas y deja la copa manchada. No es un vino de taninos agresivos, muy al contrario, estos son suaves e invitan a seguir degustándolos, tiene buena acidez, agradable y largo final en boca.  Costo: alrededor de $20.
Sudáfrica – Pinotage - Luego pasamos a degustar un par de vinos de Ribera del Duero que francamente prefiero olvidar, pero ese mismo distribuidor llevó para degustación un vino muy peculiar: Barista.

Barista no es cualquier Pinotage, este es un vino sudafricano con aroma a café y de ahí su nombre. Esta uva sudafricana nace del cruce de las cepas Pinot Noir y Cinsaut, o Hermitage; de ahí el nombre Pinotage. Es una cepa típica de Sudáfrica y que ha ganado muchos adeptos dentro y fuera del país.

Según me contó el Sr. Rolando Carasa, consultor de vinos de la distribuidora Opici, el Barista nació por casualidad ya que tenían exceso de mosto y se les acabaron las barricas que regularmente usaban; y entonces lo sobrante lo colocaron en otras barricas vacías a las que les daban un uso diferente al del guardar vinos. A los días comenzaron a notar un olor a café y se dieron cuenta que venía de ese mostos de Pinotage extra que habían guardados en las barricas de reemplazo. 

Probé el Barista 2010 y me agradó bastante este vino con notas de semilla de café tostada, chocolate y bayas rojas. Es un vino joven y fácil de beber, con buena acidez y frutosidad. El aroma a café es lo más largo en boca y nariz, pero es muy agradable. Definitivamente un vino que da para conversar de todo. En lo que lo vea, me lo compro porque la tienda no lo tenía en ese momento.

Aquí les copio el enlace de Barista TV para que se deleiten con este video: http://www.baristawine.co.za/#/BaristaTV/

Argentina, Mendoza – Bodega Norton - La sensación de la noche fueron los vinos de las Bodegas Norton, una de mis predilectas bodegas en Mendoza, Argentina. Aquí tuve el gusto de probar estos vinos de la mano de Alejandro Panighini, director de exportación de Norton, con él estaban Diego Surazsky, representante de cuentas para Norteamérica, y Fabián Quintero, gerente de zona de TGIC Importers, Inc.

La degustación arrancó con un Chardonnay cosecha tardía de, que fue algo decepcionante para mi gusto, quizás porque esperaba más acidez y untuosidad y este vino me pareció que tenía poco de ambas. Lo traté con quesos camembert y de cabra a ver que tal, pero, para mi gusto, va de bien con un plato de frutas y quesos no curados, o con las tartaletas de fresas y duraznos.

Lo que sí fue un rotundo éxito fue la introducción del Torrontés  Norton. De verdad que este es un vino que entre flores blancas y acidez tropical es una maravilla para el clima de Miami, y excelente hasta para acompañar el sushi y ensaladas con quesos, peras y vinagretas agridulces. Ese día se vendió completa la existencia porque fui a comprarlo y ya no había.

El Torrontés no es muy conocido en el sur de la Florida, se encuentra poco y la gente no lo compra porque no lo conoce y prefieren irse por lo común: Chardonnay o Sauvignon Blanc. Pero este Torrontés de Norton es una excelente compra para quien guste de cepas como el Viognier , Chenin Blanc o el Chardonnay. 

Para culminar estaban tres magníficos vinos Perdriel. Estos vinos son de producción limitada y producto de vides centenarias que se encuentran en esa finca propiedad de Norton. Excelentes el Malbec  y Cabernet Sauvignon Perdriel Colección 2008. Estos varietales son añejados por 10 meses en barricas de roble francés. También son parte de la línea Finca Perdriel los varietales Syrah, Merlot y Sauvignon Blanc, pero no estaban en la degustación.

Con Alejandro Panighini de Norton.
El vino que, para mí, fue el mejor de la noche fue el  Perdriel Centenario. Es un vino elaborado con una mezcla de cepas -  Malbec, Cabernet Sauvignon y Merlot - provenientes de un Terroir Único, de la misma finca. Luego de hacer la mezcla de las tres cepas, se añeja por 14 meses en barricas de roble francés.  Es un vino cuya producción es bien limitada y lo que exportan son alrededor de 20 mil botellas, ya que el 60% de la producción se queda en Argentina.

En nariz invita a beberlo con un aroma a cuero, ciruela, chocolate. En boca está bien equilibrado,  de taninos aterciopelados y de larga recordación. En precio esta por el rango de los $30+ y bien que los vale.
Publicar un comentario

Vinos Kaiken en La Hacienda Vieja, Galipan

Por que amo al Malamado

Mi adicción por éste producto en particular es bien conocida por todos los que saben de mi afición a los vinos argentinos, y en especial a los de esta bodega mendocina que siempre está a la vanguardia en mercadeo creativo y en la elaboración de caldos diferentes para los amantes del vino. Como uno el periodista siempre trata de citar la fuente, voy a darle el crédito de esta adicción - o afición o simplemente gusto por lo bueno - al colega colombiano Hugo Sabogal de Wine Media, quien me hablara del Malamado por primera vez en el lobby del Marriott Caracas hace unos dos años cuando Wines of Argentina estaba haciendo sus primeras incursiones en el país. Fue también el amigo Hugo quien me hablara de los vinos de Familia Zuccardi por primera vez y quien me presentara al Sr. José Alberto Zuccardi en Mendoza.

Sushi y Vino

El otro día me pidieron que escribiera algo sobre los vinos y el sushi y me pareció interesante ya que, los que actualmente estamos embebidos con lo de la cuestión enológica y gastronómica, siempre nos preguntamos, y nos preguntan, con que vino se acompaña el sushi. El asunto no es fácil, ya que el sushi hecho en su mayoría de pescados frescos, grasos, con arroz, con sabores complejos aportados por las algas Nori y por el efervescente wasabe, no es fácil de maridar; y lo mismo pasa con otros platos de la cocina asiática (China, Thai, Vietnamita, Nikkei, Hindú, etc.) las cuales, en general tiene sabores aportados por especias muy aromáticas y picosas. La cuestión es ¿Cómo lo combinamos? ¿Cómo quedamos bien con el invitado y hasta con nosotros mismos? Por lo que estuve averiguando, y por experiencia propia, lo mejor es dejar a los tintos de lado, alguno que otro se podría adaptar y eso si es un caldo joven y bien afrutado. Y es en la parte frutosa y acida donde entran los vinos blancos y rosados (incluidos los espumantes y los proseccos). Gracias a Dios que la creatividad enológica de los argentinos los hizo crear un vino especial para beber con sushi. Se llama Oroya, y aunque aun no lo tenemos en Venezuela, ya oí rumores de que pronto lo veremos en los anaqueles.

Este vino esta hecho en Mendoza, y en el se combinan el torrontés y el pinot noir. La primera cepa aporta calidad aromática y sabores afrutados y algo florales; mientras que el pinot noir le da estructura. Ahora si usted, como comensal, toma esta combinación como dato, se dará cuenta que es posible combinar vinos blancos de buena acidez y frutosos y sin madera con los diferentes platos que conforman lo que genéricamente llamamos Sushi. He acá mis recomendaciones para combinar: los gewürztraminer (traminers), los Torrontés, una buena cava como las de Freixenet, un espumante argentino o chileno. También funcionan los de marcada acidez como los Reisling o los Sauvignon Blanc. Los rosados, ya sean espumantes o tranquilos, también producen una agradable combinación con este tipo de comidas. Ahora si lo que desea es la perfección, olvídese del vino y sírvase un buen sake y si viene con ralladura de pepino (como lo sirven los coreanos) es delicioso. La otra bebida que va bien con las comidas especiadas asiáticas son las cervezas por su punto de amargo y su espuma que sirven para atenuar las altas notas de las especias y limpiar el paladar. No busque un maridaje perfecto si va a comer fuera. La armonía se lograría si acaso el cocinero tiene acceso al vino antes de cocinar y logra combinar los aportes de los ingredientes con los aromas del vino. Esto no pasa a menudo a menos que sea usted mismo quien se tome la molestia de hacerlo. Concluyo por decir, que mi palabra no es la ultima; pregúntele al sommelier que para eso esta ahí, y si es que el restaurante tiene uno. Si no lo tiene váyase por lo seguro con un blanco a su gusto personal. Al fin y al cabo, el mejor vino es el que mas le gusta uno.

¿Qué es un Foodie?

Foodie es un informal término en inglés que define a una clase particular de aficionados a la comida y a la bebida. La palabra se crea en 1984 por Paul Levy, Ann Barr y Mat Sloan para su libro, The Official Foodie Handbook (El manual oficial de los foodies).

Parece gourmet pero no es

Aunque los dos términos (Foodie y Gourmet) a veces se usan indistintamente, los foodies se distinguen de los gourmets en el sentido que estos son aficionados con gustos refinados que pueden ser profesionales de la industria de la comida, mientras que los foodies son amateurs a los que simplemente les encanta la comida por su consumo, estudio, preparación y noticias.

Por su parte los gourmets les interesa mas degustar la mejor comida, mientras que los foodies quieren aprender tanto como sea posible de la comida desde lo mas ordinario a lo mas fino y pasando por la parte cientifica e industrial. Sus ansias de conocimiento llegan hasta querer conocer a los personajes que crean las tendencias en la cocina actual. De ahí que a los foodies a veces se los tome por obsesionados por las artes culinarias.

¿Qué le interesa a un Foodie?


Estos fans de la gastronomia tienen intereses muy particulares, como por ejemplo las bodegas y desgustaciones de vino, la ciencia de la comida, inauguraciones y cierres de restaurantes, distribución de comida, tendencias en la cocina, salud y administración de restaurantes.

A veces un foodie puede desarrollar un interés particular por un item específico, tal como el mejor ceviche o un burrito. Muchas publicaciones tienen secciones dedicadas a los intereses de los foodies.

El movimiento foodie nace y se desarrolla durante los años 80 y 90 y dio pie a la creación de Food Network y otros programas especializados en cocina como Iron Chef, un resurgimiento de libros de cocina, revistas especializadas como Cook's Illustrated, un aumento de la popularidad de mercadillos dirigidos por granjeros, páginas Web sobre comida como la de Zagat, blogs de gastronomía, tiendas de artículos de cocina como Williams-Sonoma y la institución del chef célebre.