18 de septiembre de 2011

Sábado de arte y nostalgia en Bird Rd.


Luisa Mesa en su Estudio con una de sus obras.

No fue a propósito que salí anoche a encontrarme de frente con el pasado y con artistas plásticos venezolanos, todos desbordando talento. Mi intención era pasar un rato por el nuevo estudio de Luisa Mesa, quien es cubana pero vivió por muchos años en Caracas, y disfrutar de su hospitalidad y de su nuevo espacio; así como visitar las otras galerías del vecindario que estaban participando del Bird Road Art Walk.

En realidad aquí no se camina mucho ya que el área es grande y las galerías están como en secciones y la distancia entre una y otra es larga, además la zona no se presta para caminar por que es oscura. Los galeristas participantes tienen una antorcha encendida afuera para diferenciarse. Un cómodo autobús con aire acondicionado que lleva a los asistentes de parada en parada y en cada una hay varias galerías que visitar.


Volviendo al cuento, Luisa, cuyas obras me encantan, estaba radiante anoche entre amigos y visitantes que pasaban por su local que olía a nuevo. Me encantó el look de galpón que le dio con las paredes altas y blancas con luces alineadas y el piso de cemento. Al fondo un conjunto de cuadros forma la cara de la artista y ese es el centro focal del estudio. Luisa, quien siempre tiene una sonrisa lista, mira con seriedad desde la pared, a través de una niebla azul.



El mundo es un pañuelo
Con Diego Texera recordando a los viejos.

Ella me presenta a un amigo del que ya me había hablado, Diego Texera, quien abrirá su restaurante Casabe en Miami en los próximos meses. Si el nombre le suena conocido es porque seguro visitó Choroní, estado Aragua.

Mi encuentro con el pasado se debe a que Diego, al igual que yo, es de los que creció entre Choroní y Caracas. Además nuestros padres fueron grandes amigos que compartieron incontables horas de juergas, paellas, tangos y whiskys. Así que me contentó muchísimo encontrarme a este personaje que si no es por la cuestión de los apellidos y mi preguntadera, jamás nos hubiésemos reunido.

De más está decir que fue un encuentro que trajo nostalgias y recuerdos agridulces, ya que la mayoría de ese tropel de vecinos caraqueños de Choroní, ya dejaron este plano. Así que solo nos quedan los recuerdos de los buenos tiempos que compartimos.

La Mona de Mano
Mano con su tributo a La Gioconda
Seguimos el recorrido hacia Mano donde se le rinde tributo a la Monalisa. La emblemática Gioconda de daVinci fue interpretada de diferentes e ingeniosas maneras por varios artistas plásticos, entre ellos nuestro Fernando Sucre. De mas esta decir que todas me gustaron, pero la que mas llamó mi atención fue la de la artista que decidió sacarla a la Monalisa del cuadro y en su lugar colocó un letrero donde anunciaba su pronto regreso en italiano: “Torno Subito, Lisa”.
Con la Monalisa de Fer Sucre
Luego fui por un estudio compartido por dos pintores. Me atrajeron las cafeteras tipo Dr. Zeuss  hechas en papier mache.

Renny y Superman
Con Abdon J. Romero
Antes de entrar a la galería de Mano, me había llamado la atención un estudio de la planta baja muy iluminado y lleno de retratos hasta el techo.

Al llegar ahí, sentado al centro pintaba, con placida sonrisa y como si no le hiciera caso a los comentarios que se suscitaban entre los visitantes. Pintaba a Liv Tayler de la portada de Gatopardo con mano calma pero segura.

Entre los tantos retratos de la pared espíe un Bolívar, luego al curiosear más por el lugar me encontré de frente con Renny Otolina que miraba sonriente a través de sus lentes de pasta. Mientras le comentaba a mi esposo quien fue Renny en Venezuela, y le digo que hace tiempo que había fallecido.

A todas estas oigo: “Muerto pero no olvidado”, me dijo Abdón J. Romero sin quitar la mirada de la bocota de Liv mientras le arreglaba la comisura de los labios.
Ahí si no me quedaron dudas que era paisano y luego vi que también tenía a Sucre, a Miranda y una foto de los pintores Arturo Michelena con Cristóbal Rojas.

Entre la cantidad de retratos de todo el mundo que tiene, hay un enorme cuadro que es casi el Olimpo de los superhéroes gringos. Desde Superman a la Mujer Maravilla, todos los personajes de DC Comics están ahí, y la pintura es precisamente para esta compañía que va a reproducirla en afiches en algún momento del futuro. Así que si ven un póster de un Olimpo de Superhéroes, sepan que lo pintó un hijo de la Tierra del Sol Amada.

Abdón me regaló su atención al saber que éramos compatriotas, nos pusimos a conversar de todo un poco. Ahí salieron mas nostalgias que si Henry Altuve, la Feria de la Alegría, un retrato a lápiz de Simón Díaz y otro de Guy Williams, el Zorro, a quien el tuvo la dicha de conocer de niño cuando el artista visitó Venezuela.
Obra de Mila Hajjaj

Total que luego de este paseo artístico que se tornó nostálgico, no me quedó otra que terminarlo con pizza y un par de copas de un Mamma Mia Nero d’Avola 2010 que me quedaba.

Torno Subito,
Cira.
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Vinos Kaiken en La Hacienda Vieja, Galipan

Por que amo al Malamado

Mi adicción por éste producto en particular es bien conocida por todos los que saben de mi afición a los vinos argentinos, y en especial a los de esta bodega mendocina que siempre está a la vanguardia en mercadeo creativo y en la elaboración de caldos diferentes para los amantes del vino. Como uno el periodista siempre trata de citar la fuente, voy a darle el crédito de esta adicción - o afición o simplemente gusto por lo bueno - al colega colombiano Hugo Sabogal de Wine Media, quien me hablara del Malamado por primera vez en el lobby del Marriott Caracas hace unos dos años cuando Wines of Argentina estaba haciendo sus primeras incursiones en el país. Fue también el amigo Hugo quien me hablara de los vinos de Familia Zuccardi por primera vez y quien me presentara al Sr. José Alberto Zuccardi en Mendoza.

Sushi y Vino

El otro día me pidieron que escribiera algo sobre los vinos y el sushi y me pareció interesante ya que, los que actualmente estamos embebidos con lo de la cuestión enológica y gastronómica, siempre nos preguntamos, y nos preguntan, con que vino se acompaña el sushi. El asunto no es fácil, ya que el sushi hecho en su mayoría de pescados frescos, grasos, con arroz, con sabores complejos aportados por las algas Nori y por el efervescente wasabe, no es fácil de maridar; y lo mismo pasa con otros platos de la cocina asiática (China, Thai, Vietnamita, Nikkei, Hindú, etc.) las cuales, en general tiene sabores aportados por especias muy aromáticas y picosas. La cuestión es ¿Cómo lo combinamos? ¿Cómo quedamos bien con el invitado y hasta con nosotros mismos? Por lo que estuve averiguando, y por experiencia propia, lo mejor es dejar a los tintos de lado, alguno que otro se podría adaptar y eso si es un caldo joven y bien afrutado. Y es en la parte frutosa y acida donde entran los vinos blancos y rosados (incluidos los espumantes y los proseccos). Gracias a Dios que la creatividad enológica de los argentinos los hizo crear un vino especial para beber con sushi. Se llama Oroya, y aunque aun no lo tenemos en Venezuela, ya oí rumores de que pronto lo veremos en los anaqueles.

Este vino esta hecho en Mendoza, y en el se combinan el torrontés y el pinot noir. La primera cepa aporta calidad aromática y sabores afrutados y algo florales; mientras que el pinot noir le da estructura. Ahora si usted, como comensal, toma esta combinación como dato, se dará cuenta que es posible combinar vinos blancos de buena acidez y frutosos y sin madera con los diferentes platos que conforman lo que genéricamente llamamos Sushi. He acá mis recomendaciones para combinar: los gewürztraminer (traminers), los Torrontés, una buena cava como las de Freixenet, un espumante argentino o chileno. También funcionan los de marcada acidez como los Reisling o los Sauvignon Blanc. Los rosados, ya sean espumantes o tranquilos, también producen una agradable combinación con este tipo de comidas. Ahora si lo que desea es la perfección, olvídese del vino y sírvase un buen sake y si viene con ralladura de pepino (como lo sirven los coreanos) es delicioso. La otra bebida que va bien con las comidas especiadas asiáticas son las cervezas por su punto de amargo y su espuma que sirven para atenuar las altas notas de las especias y limpiar el paladar. No busque un maridaje perfecto si va a comer fuera. La armonía se lograría si acaso el cocinero tiene acceso al vino antes de cocinar y logra combinar los aportes de los ingredientes con los aromas del vino. Esto no pasa a menudo a menos que sea usted mismo quien se tome la molestia de hacerlo. Concluyo por decir, que mi palabra no es la ultima; pregúntele al sommelier que para eso esta ahí, y si es que el restaurante tiene uno. Si no lo tiene váyase por lo seguro con un blanco a su gusto personal. Al fin y al cabo, el mejor vino es el que mas le gusta uno.

¿Qué es un Foodie?

Foodie es un informal término en inglés que define a una clase particular de aficionados a la comida y a la bebida. La palabra se crea en 1984 por Paul Levy, Ann Barr y Mat Sloan para su libro, The Official Foodie Handbook (El manual oficial de los foodies).

Parece gourmet pero no es

Aunque los dos términos (Foodie y Gourmet) a veces se usan indistintamente, los foodies se distinguen de los gourmets en el sentido que estos son aficionados con gustos refinados que pueden ser profesionales de la industria de la comida, mientras que los foodies son amateurs a los que simplemente les encanta la comida por su consumo, estudio, preparación y noticias.

Por su parte los gourmets les interesa mas degustar la mejor comida, mientras que los foodies quieren aprender tanto como sea posible de la comida desde lo mas ordinario a lo mas fino y pasando por la parte cientifica e industrial. Sus ansias de conocimiento llegan hasta querer conocer a los personajes que crean las tendencias en la cocina actual. De ahí que a los foodies a veces se los tome por obsesionados por las artes culinarias.

¿Qué le interesa a un Foodie?


Estos fans de la gastronomia tienen intereses muy particulares, como por ejemplo las bodegas y desgustaciones de vino, la ciencia de la comida, inauguraciones y cierres de restaurantes, distribución de comida, tendencias en la cocina, salud y administración de restaurantes.

A veces un foodie puede desarrollar un interés particular por un item específico, tal como el mejor ceviche o un burrito. Muchas publicaciones tienen secciones dedicadas a los intereses de los foodies.

El movimiento foodie nace y se desarrolla durante los años 80 y 90 y dio pie a la creación de Food Network y otros programas especializados en cocina como Iron Chef, un resurgimiento de libros de cocina, revistas especializadas como Cook's Illustrated, un aumento de la popularidad de mercadillos dirigidos por granjeros, páginas Web sobre comida como la de Zagat, blogs de gastronomía, tiendas de artículos de cocina como Williams-Sonoma y la institución del chef célebre.