15 de agosto de 2010

Una varita para sentirse un mago del vino

Uno de mis recientes ataques de curiosidad me llevó a meterme en una de las tantas joyerías, libres de impuestos que pululan en los puertos caribeños, para averiguar más sobre los relojes de la marca Phillip Stein, que según dicen le hacen sentirse mejor. Una vez ahí, además de los relojes me encontré con una especie de mini cetro de reina con un bello estuche de cuero que, a primera vista me pareció un bolígrafo, luego me di cuenta que no era tal cosa.

Al preguntar para que servía esa vara coronada con una bola de cristal facetado de Szwarosky, me explicaron que eso era una Varita para Vinos (Wine Wand). La dependienta me mostró la pieza hecha de un delicado tubo de vidrio que adentro contiene unas cuatro joyas de vidrio que se mueven libremente. La utilidad de esta varita para vinos es que le ayuda a airear su vino en solo minutos – cosa que aprendí cuando entré a la página Web de la marca.

En la joyería la explicación fue bien simple: la mete en la copa y agita el vino; y luego éste sabe mejor. “Debería tratarlo”, me dijo la chica, a la que le pregunté donde estaba el vino.

A todas estas pensé que sí tenía que gastarme mas de $300 dólares en una varita para menear el vino, prefería gastármelos solo en vinos de los que estoy segura me van a saber muy bien - con o sin varita.

El chiste es que, pensándolo bien, si me tomo mi vino tinto favorito en una copa de cristal, y lo agito para que afloren los aromas… ¿para qué necesito la varita? No veo en que me va a cambiar el resultado final. Prefiero en ese caso comprarme las copas de cristal Reidel Sommelier las cuales no dejan mal a ningún vino, a menos que sea verdaderamente malo.

Según la página de la marca Phillip Stein su Wine Wand “usa la energía natural para airear el vino, mejorando aromas y sabores casi de inmediato.

“Insertando la vara en la botella/decantador por cinco minutos, o en una copa por dos o tres minutos, la Vara de Vino de Philip Stein libera los aromas y sabores naturales para que estos alcanzan su mayor potencial sin cambiar el sabor que a usted le gusta”.

En la página Web hablan de que el vino es una bebida viva, cosa que es cierta debido a las levaduras, y que cuando recién se abre, éste necesita armonizarse con su ambiente y que esto solo se logra dejando que el vino se airee por mas de dos horas.

Ahora nos imaginamos que la gente de Phillip Stein solo se está refiriendo a grandes vinos con mucha guarda y muy europeos ellos; ya que si usted va a descorchar un vino joven, el dejarlo abierto por tanto tiempo puede que trabaje en contra de sus expectativas, y mas aun si el clima donde se está es húmedo y caluroso como el de Miami, Caracas o Maracaibo.

La Wine Wand de Phillip Stein viene en dos tamaños: para la botella ($525) y para la copa ($325). La diferencia de este producto de lujo radica en el color del elegante estuche de cuero en el que viene protegido. Créame que cualquiera que cargue esta varita consigo para agitar el vino va a llamar la atención; no solo por que el instrumento es una belleza, si no que si lo usa para una copita en un bar, los otros se van a preguntar que rayos está haciendo.

Phillip Stein es el mismo fabricante de los relojes que a Oprah le gustaron tanto que le regaló uno a cada uno de su personal de producción. Se dice que el reloj viene con un par de chips que le ayudan a balancear sus emanaciones bioenergéticas, de manera que su cuerpo genere más endorfinas para mejorar el humor, el sueño, estrés, etc.

Si quiere saber más sobre esta marca de lujo y sus productos entre http://www.phillipstein.com/
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Vinos Kaiken en La Hacienda Vieja, Galipan

Por que amo al Malamado

Mi adicción por éste producto en particular es bien conocida por todos los que saben de mi afición a los vinos argentinos, y en especial a los de esta bodega mendocina que siempre está a la vanguardia en mercadeo creativo y en la elaboración de caldos diferentes para los amantes del vino. Como uno el periodista siempre trata de citar la fuente, voy a darle el crédito de esta adicción - o afición o simplemente gusto por lo bueno - al colega colombiano Hugo Sabogal de Wine Media, quien me hablara del Malamado por primera vez en el lobby del Marriott Caracas hace unos dos años cuando Wines of Argentina estaba haciendo sus primeras incursiones en el país. Fue también el amigo Hugo quien me hablara de los vinos de Familia Zuccardi por primera vez y quien me presentara al Sr. José Alberto Zuccardi en Mendoza.

Sushi y Vino

El otro día me pidieron que escribiera algo sobre los vinos y el sushi y me pareció interesante ya que, los que actualmente estamos embebidos con lo de la cuestión enológica y gastronómica, siempre nos preguntamos, y nos preguntan, con que vino se acompaña el sushi. El asunto no es fácil, ya que el sushi hecho en su mayoría de pescados frescos, grasos, con arroz, con sabores complejos aportados por las algas Nori y por el efervescente wasabe, no es fácil de maridar; y lo mismo pasa con otros platos de la cocina asiática (China, Thai, Vietnamita, Nikkei, Hindú, etc.) las cuales, en general tiene sabores aportados por especias muy aromáticas y picosas. La cuestión es ¿Cómo lo combinamos? ¿Cómo quedamos bien con el invitado y hasta con nosotros mismos? Por lo que estuve averiguando, y por experiencia propia, lo mejor es dejar a los tintos de lado, alguno que otro se podría adaptar y eso si es un caldo joven y bien afrutado. Y es en la parte frutosa y acida donde entran los vinos blancos y rosados (incluidos los espumantes y los proseccos). Gracias a Dios que la creatividad enológica de los argentinos los hizo crear un vino especial para beber con sushi. Se llama Oroya, y aunque aun no lo tenemos en Venezuela, ya oí rumores de que pronto lo veremos en los anaqueles.

Este vino esta hecho en Mendoza, y en el se combinan el torrontés y el pinot noir. La primera cepa aporta calidad aromática y sabores afrutados y algo florales; mientras que el pinot noir le da estructura. Ahora si usted, como comensal, toma esta combinación como dato, se dará cuenta que es posible combinar vinos blancos de buena acidez y frutosos y sin madera con los diferentes platos que conforman lo que genéricamente llamamos Sushi. He acá mis recomendaciones para combinar: los gewürztraminer (traminers), los Torrontés, una buena cava como las de Freixenet, un espumante argentino o chileno. También funcionan los de marcada acidez como los Reisling o los Sauvignon Blanc. Los rosados, ya sean espumantes o tranquilos, también producen una agradable combinación con este tipo de comidas. Ahora si lo que desea es la perfección, olvídese del vino y sírvase un buen sake y si viene con ralladura de pepino (como lo sirven los coreanos) es delicioso. La otra bebida que va bien con las comidas especiadas asiáticas son las cervezas por su punto de amargo y su espuma que sirven para atenuar las altas notas de las especias y limpiar el paladar. No busque un maridaje perfecto si va a comer fuera. La armonía se lograría si acaso el cocinero tiene acceso al vino antes de cocinar y logra combinar los aportes de los ingredientes con los aromas del vino. Esto no pasa a menudo a menos que sea usted mismo quien se tome la molestia de hacerlo. Concluyo por decir, que mi palabra no es la ultima; pregúntele al sommelier que para eso esta ahí, y si es que el restaurante tiene uno. Si no lo tiene váyase por lo seguro con un blanco a su gusto personal. Al fin y al cabo, el mejor vino es el que mas le gusta uno.

¿Qué es un Foodie?

Foodie es un informal término en inglés que define a una clase particular de aficionados a la comida y a la bebida. La palabra se crea en 1984 por Paul Levy, Ann Barr y Mat Sloan para su libro, The Official Foodie Handbook (El manual oficial de los foodies).

Parece gourmet pero no es

Aunque los dos términos (Foodie y Gourmet) a veces se usan indistintamente, los foodies se distinguen de los gourmets en el sentido que estos son aficionados con gustos refinados que pueden ser profesionales de la industria de la comida, mientras que los foodies son amateurs a los que simplemente les encanta la comida por su consumo, estudio, preparación y noticias.

Por su parte los gourmets les interesa mas degustar la mejor comida, mientras que los foodies quieren aprender tanto como sea posible de la comida desde lo mas ordinario a lo mas fino y pasando por la parte cientifica e industrial. Sus ansias de conocimiento llegan hasta querer conocer a los personajes que crean las tendencias en la cocina actual. De ahí que a los foodies a veces se los tome por obsesionados por las artes culinarias.

¿Qué le interesa a un Foodie?


Estos fans de la gastronomia tienen intereses muy particulares, como por ejemplo las bodegas y desgustaciones de vino, la ciencia de la comida, inauguraciones y cierres de restaurantes, distribución de comida, tendencias en la cocina, salud y administración de restaurantes.

A veces un foodie puede desarrollar un interés particular por un item específico, tal como el mejor ceviche o un burrito. Muchas publicaciones tienen secciones dedicadas a los intereses de los foodies.

El movimiento foodie nace y se desarrolla durante los años 80 y 90 y dio pie a la creación de Food Network y otros programas especializados en cocina como Iron Chef, un resurgimiento de libros de cocina, revistas especializadas como Cook's Illustrated, un aumento de la popularidad de mercadillos dirigidos por granjeros, páginas Web sobre comida como la de Zagat, blogs de gastronomía, tiendas de artículos de cocina como Williams-Sonoma y la institución del chef célebre.