En el Pinot de la controversia, probamos la evidencia del fraude frances contra un icono californiano

Debo aceptar que yo había visto el Red Bicyclette antes y no me había causado curiosidad, primero por que la etiqueta es poco atractiva, a mi gusto, y el nombre de bicicleta roja lo mas que me puede inspirar es a sudar un poco al aire libre.

Pero cuando mi amiga la Sommelier Vanessa Barradas publicó en su blog un comentario sobre la estafa de Languedoc a Gallo, ahí si me provocó comprar el falso Pinot Noir de la bici roja y ver que tal era.

Decidí hacer la comparación con un Pinot Noir (PN) que ya conocía y me gustaba que era el Robert Mondavi Special Selection, encontré el del 2008, misma añada del Red Bicyclette en cuestión. Cada vino me costo $8.97 en Walmart. Invite a mi vecina que es buena bebedora de vinos y a mi esposo. Decidí hacer una comparación a ciegas. Y hasta yo misma me sorprendí de los resultados.

Mi esposo descorchó las botellas y salió del comedor, luego mi hija, le asignó a cada botella las letras A y B, solo ella lo sabía y fue quien nos sirvió; luego nos llamó a retornar a la mesa. Dispuestos a fusilar al culpable de tan deleznable acto fraudulento, como es el meter Merlot por Pinot N, probamos la copa etiquetada A.

A la vista: no muy denso, pero tampoco transparenta, color cereza negra con tonos violáceos en la corona. No es muy untuoso, las lágrimas son delgadas y resbalan con cierta rapidez y la copa no queda manchada.

En nariz: Mi vecina, mi esposo y yo opinamos que no tenía ningún aroma discernible mas allá del alcohol, vagamente le sentí como un lejano dejo a vainilla, pero muy lejano, algo de madera.

En boca: poca persistencia, o ninguna, pero si refrescante ya que estimula las papilas. Los taninos, sin ser agresivos, no son agradables y dejaban la lengua como papel de lija. Si se quiere, este vino da la impresión de ser desordenado. Otro defecto que tiene es que solo se aprecia en la parte posterior de la lengua haciendo que se sienta mas el amargo que la acidez frutal, lo cual, para mi era solo acidez y nada de fruta. Verdaderamente un vino al que algo le faltó. Así que prejuiciados por la decepción francesa, decidimos que ese seguro era el Red Bicyclette.

Lo dejamos de lado y tomamos agua y palitos de pan para limpiar el paladar antes de pasar al vino B.

La impresión visual del caldo B es similar al del A tanto en color como en densidad y untuosidad.

En nariz: este vino si tiene fruta, ciruelas pasas, bayas, chocolate, no se discierne la madera muy fácilmente. Es agradable de oler.

En boca: es un vino agradable, cubre la lengua sin dejarla carrasposa y tiene un corto pero agradable retrogusto. Es refrescante y provoca seguir tomándolo.

Pues concluimos que era el Robert Mondavi.

Llamamos a Glenda para que nos develara cual era A y cual B.

Cual sería nuestra sorpresa que nos trae un par de etiquetas con una bicicleta y un campanario y nos dice que las volteemos. El A era el Robert Mondavi y el B era el Red Bicyclette. Ambos vinos supuestamente PN 2008. Debo admitir que escogí el Mondavi por los excelentes Private Selection PN 2005 y 2007 que probé anteriormente y quedé gratamente impresionada por el vino. Así que de repente y a este PN 2008 lo que le falta es evolución en botella.

Con respecto al Red Bicyclette, Gallo no recibió quejas de sus clientes, la gente lo compró pensando que era PN y se lo tomó y es obvio que si gustó. La mezcla de Merlot y Sirah sale en los descriptores si uno es bueno en la percepción de estos y sabe algo de vinos. Es una mezcla agradable y un vino que no está para nada mal, a pesar del engaño masivo del que fue objeto la compañía Gallo por tres años consecutivos.

Y ahí volvemos a ¿que tan bien puede alguien discernir si es tal o cual uva? Los enólogos y sommeliers lo hacen. Ahora el caso es que acá la gente estaba esperando un PN, vino que esta de moda, y con etiqueta francesa y buen precio. ¿Quién le iba a decir a quien busca solo de disfrutar de una agradable copa de vino que si es o no PN o Merlot con Syrah? Lo cierto es que no nos pareció un lavagallo, ni mucho menos. No es un vinazo (tampoco esperaba que lo fuera) pero no está mal para lo que es… y es agradable en boca y en nariz.

Para ser justa, volví al Robert Mondavi PN que tanto me decepcionó, y ya que había respirado, mejoro un poco y comenzaban a salir los aromas. Aclaro que los vinos no estaban calientes ni súper fríos, refrescados si. 

En Conclusión: no por que los franceses engañaron a los americanos quiere decir que el vino es malo; al contrario, resulto mejor que el californiano Mondavi, que en categoría y calidad de vinos, esta por encima de Gallo. También me volvería a comprar un Red Bicyclette 2008 si me lo encuentro por ahí. Y cuando quiera Pinot Noir me mantendré en entre Australia y Francia, preferiblemente Francia, y Chile si llego a conseguir aquí un PN de Viña Tabalí, con buena acidez, toques minerales, suave y robusto, como todo un caballero latino en plan de conquista.
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