28 de diciembre de 2009

Comiendo en Atlanta

Encantada con R. Thomas Deluxe Grill
Era 25 de diciembre y casi todo estaba cerrado y nosotros con hambre, cuando vi que este lugar que me picaba la curiosidad desde hace días, estaba abierto.

La fachada del sitio me llamo la atención desde la primera vez que lo pasamos. Parece un ranchito decorado con cuanta chuchería se encontraron en una venta de garaje: una torre con campanas varias, girasoles de plástico, soles y lunas de cerámica, flores varias, afiches aludiendo al Peace and Love del Verano del 69, una serie de jaulas con pájaros exóticos y una pared de potes con pensamientos de todos los colores. Es que esta gente hasta pinto los contenedores de basura en la parte de atrás. Aquí no se les escapo nada y tampoco se encuentra nada fuera de lugar o sucio.

Una vez adentro, el comedor es más agradable de lo que se espera por fuera. La cocina es amplia, limpia y ordenada - por lo que pude apreciar al pasar por esta en vía hacia el baño.

Lo cierto que este encantador restaurancito ha estado en este lugar desde hace 25 años – un tiempo nada despreciable. Un cierto aire a cuarto de hippie con cortinitas de bambú, lámparas de papel en forma de estrellas, luces de varios colores, diferentes ilustraciones con budas, granjitas, en fin, lo que usted se pueda imaginar de lo que le pueda haber gustado a un chamo de esos que fueron a Woodstock.

Lo mejor viene cuando uno pide la carta, después de entrar y ver con cara de asombro el lugar, su anfitrión lo sienta y lo atiende a las mil maravillas (por que de paso R. Thomas’ tiene una excelente atención y muy en especial de parte de Cesar Villanueva, su encargado, así como de Todd y Ly).

Entrando en materia gastronómica
La carta contiene desayunos celestiales que usted puede ordenar a cualquier hora del día. Le recomiendo las Tostadas Francesas en especial.
Con respecto al resto de los platos, creo que uno no se decepciona con ninguno. Hay abundantes platos vegetarianos junto a excelentes propuestas para los omnívoros.
Aquí la creatividad culinaria viene inspirada en el estilo de vida de su fundador: James Russell Thomas.
Es vegetariano desde hace muchos años,  según lo que el cuenta, concibió este lugar como algo bohemio que reflejara el espíritu de la ciudad de San Francisco. Con el tiempo, los condumios vegetarianos, y los no tanto, se han ido refinando y han incorporado tendencias como lo orgánico, alimentos con procesamiento mínimo (Ej. Raw Cashew Cheese y Raw Chocolate Truffles).
En los platos se encuentra desde flores exóticas como el Lolla Rosa (una especie de kale), con acelgas, papas rojas, auyama, quínoa, miel, harina de Amaranta, brotes de girasol, pollos de granjas no industriales, etc.

Los sabores son genuinos, perfumados, exóticos y a la vez familiares. Cada plato es una aventura para el paladar con una sazón correcta y con elementos crocantes, toques dulzones, picantes y salados. Todos se mezclan en correcta armonía. Es mas, hasta mi hija adolescente esta impresionada con el lugar, todo lo que pide le gusta y mi esposo, que nada que ver con vegetales, esta encantado con los platos vegan.

De los que probamos se los recomiendo todos: Raw Cashew Cheese (queso crudo de merey) no tiene nada lácteo así que se lo puede comer con tranquilidad si sufre de intolerancia a la lactosa. Esta hecho de merey, limón y chile rojo y le sirven una generosa porción en un bowl de repollo morado. El Down Home o plato principal vegetariano es una timbal con papa roja majada, acelgas salteadas, cacerola de maíz, salsa de hongos shitake. Todo esto rodeado de pétalos de Lolla Rosa con una vinagreta de ajo, chili y linaza con puntos de auyama en puré. Es enorme, es delicioso y bonito a la vista. Definitivamente aquí hay que venir con hambre y ganas de comer juntas; o dispuesto a salir con la bolsita “pa’ Pola”.

En la carta también hay una sección de platos pequeños y aperitivos. Se los recomiendo si son de comer poco o si quieren probar varias cosas. De ahí me gustaron las fajitas de pollo y los Nori Veggie Kraut Rolls (mosca con el wasabe de aquí, es el mas potente que he probado).

Los tacos picantes de pescado (Spicy Fish Tacos), están muy buenos y con un buen picante. Por otra parte las pastas como la Curry Coconut Seafood linguini esta bien hecha con una justa proporción con salmón y mariscos salteados en una crema de coco y curry con zanahorias, cebollas rojas y espárragos. Los linguini con Limón y Hierbas (Lemon & Herbs) al que puede optar por agregarle pechuga de pollo, es otra deliciosa opción con albahaca fresca (muy discreta por que no sabe a pesto) y queso parmesano.

¿Que beber con todo esto?
La carta de vinos es minúscula y todos son orgánicos. Las cepas: Chardonnay, Riesling, Merlot, Zinfandel, Cabernet Sauvignon y Malbec. Las cervezas son todas orgánicas. Sin embargo, venir aquí y no pedir sus jugos, batidos o las sugerencias de Lattes de Yerba Mate, es un pecado.
Los Smoothies solos llenan a cualquiera, vienen en un enorme vaso de 20 onzas. Mis favoritos: Angel Heart (coco, vainilla, manzana y miel), Mojo JoJo (mango, banana, jugo de naranja y miel), Busy Bee (jugo de pera, mango, dátiles, polen orgánico de abejas locales y miel) y el Donkey Kong (fresa, jugo de naranja, banana y miel).

Los bebedizos sugeridos por la cotorra Yerba Mate son unas pociones exóticas, perfumadas y deliciosas que las sirven frías o calientes. Le sugiero el Blue Moon caliente que esta elaborado con leches de arroz y soya e infusiones de manzanilla, maple, limoncillo, menta y jengibre. Así como el Cinnamon Girl que tiene leches de soya y arroz, Maple, manzanilla y canela.

Aquí nada de lo que pida le va a decepcionar, pero eso si, vaya con buen apetito y la mente abierta a dejarse sorprender por una cocina creativa, generosa y saludable. También hacen catering por si desea impresionar a sus invitados. El precio es moderado, y por las porciones es más que bueno.

Coordenadas: 1812 Peachtree Road, NW, Atlanta, Ga 30309. Telf.: 404 872 2942. Más info en estas direcciones: http://rthomasdeluxegrill.net/
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Vinos Kaiken en La Hacienda Vieja, Galipan

Por que amo al Malamado

Mi adicción por éste producto en particular es bien conocida por todos los que saben de mi afición a los vinos argentinos, y en especial a los de esta bodega mendocina que siempre está a la vanguardia en mercadeo creativo y en la elaboración de caldos diferentes para los amantes del vino. Como uno el periodista siempre trata de citar la fuente, voy a darle el crédito de esta adicción - o afición o simplemente gusto por lo bueno - al colega colombiano Hugo Sabogal de Wine Media, quien me hablara del Malamado por primera vez en el lobby del Marriott Caracas hace unos dos años cuando Wines of Argentina estaba haciendo sus primeras incursiones en el país. Fue también el amigo Hugo quien me hablara de los vinos de Familia Zuccardi por primera vez y quien me presentara al Sr. José Alberto Zuccardi en Mendoza.

Sushi y Vino

El otro día me pidieron que escribiera algo sobre los vinos y el sushi y me pareció interesante ya que, los que actualmente estamos embebidos con lo de la cuestión enológica y gastronómica, siempre nos preguntamos, y nos preguntan, con que vino se acompaña el sushi. El asunto no es fácil, ya que el sushi hecho en su mayoría de pescados frescos, grasos, con arroz, con sabores complejos aportados por las algas Nori y por el efervescente wasabe, no es fácil de maridar; y lo mismo pasa con otros platos de la cocina asiática (China, Thai, Vietnamita, Nikkei, Hindú, etc.) las cuales, en general tiene sabores aportados por especias muy aromáticas y picosas. La cuestión es ¿Cómo lo combinamos? ¿Cómo quedamos bien con el invitado y hasta con nosotros mismos? Por lo que estuve averiguando, y por experiencia propia, lo mejor es dejar a los tintos de lado, alguno que otro se podría adaptar y eso si es un caldo joven y bien afrutado. Y es en la parte frutosa y acida donde entran los vinos blancos y rosados (incluidos los espumantes y los proseccos). Gracias a Dios que la creatividad enológica de los argentinos los hizo crear un vino especial para beber con sushi. Se llama Oroya, y aunque aun no lo tenemos en Venezuela, ya oí rumores de que pronto lo veremos en los anaqueles.

Este vino esta hecho en Mendoza, y en el se combinan el torrontés y el pinot noir. La primera cepa aporta calidad aromática y sabores afrutados y algo florales; mientras que el pinot noir le da estructura. Ahora si usted, como comensal, toma esta combinación como dato, se dará cuenta que es posible combinar vinos blancos de buena acidez y frutosos y sin madera con los diferentes platos que conforman lo que genéricamente llamamos Sushi. He acá mis recomendaciones para combinar: los gewürztraminer (traminers), los Torrontés, una buena cava como las de Freixenet, un espumante argentino o chileno. También funcionan los de marcada acidez como los Reisling o los Sauvignon Blanc. Los rosados, ya sean espumantes o tranquilos, también producen una agradable combinación con este tipo de comidas. Ahora si lo que desea es la perfección, olvídese del vino y sírvase un buen sake y si viene con ralladura de pepino (como lo sirven los coreanos) es delicioso. La otra bebida que va bien con las comidas especiadas asiáticas son las cervezas por su punto de amargo y su espuma que sirven para atenuar las altas notas de las especias y limpiar el paladar. No busque un maridaje perfecto si va a comer fuera. La armonía se lograría si acaso el cocinero tiene acceso al vino antes de cocinar y logra combinar los aportes de los ingredientes con los aromas del vino. Esto no pasa a menudo a menos que sea usted mismo quien se tome la molestia de hacerlo. Concluyo por decir, que mi palabra no es la ultima; pregúntele al sommelier que para eso esta ahí, y si es que el restaurante tiene uno. Si no lo tiene váyase por lo seguro con un blanco a su gusto personal. Al fin y al cabo, el mejor vino es el que mas le gusta uno.

¿Qué es un Foodie?

Foodie es un informal término en inglés que define a una clase particular de aficionados a la comida y a la bebida. La palabra se crea en 1984 por Paul Levy, Ann Barr y Mat Sloan para su libro, The Official Foodie Handbook (El manual oficial de los foodies).

Parece gourmet pero no es

Aunque los dos términos (Foodie y Gourmet) a veces se usan indistintamente, los foodies se distinguen de los gourmets en el sentido que estos son aficionados con gustos refinados que pueden ser profesionales de la industria de la comida, mientras que los foodies son amateurs a los que simplemente les encanta la comida por su consumo, estudio, preparación y noticias.

Por su parte los gourmets les interesa mas degustar la mejor comida, mientras que los foodies quieren aprender tanto como sea posible de la comida desde lo mas ordinario a lo mas fino y pasando por la parte cientifica e industrial. Sus ansias de conocimiento llegan hasta querer conocer a los personajes que crean las tendencias en la cocina actual. De ahí que a los foodies a veces se los tome por obsesionados por las artes culinarias.

¿Qué le interesa a un Foodie?


Estos fans de la gastronomia tienen intereses muy particulares, como por ejemplo las bodegas y desgustaciones de vino, la ciencia de la comida, inauguraciones y cierres de restaurantes, distribución de comida, tendencias en la cocina, salud y administración de restaurantes.

A veces un foodie puede desarrollar un interés particular por un item específico, tal como el mejor ceviche o un burrito. Muchas publicaciones tienen secciones dedicadas a los intereses de los foodies.

El movimiento foodie nace y se desarrolla durante los años 80 y 90 y dio pie a la creación de Food Network y otros programas especializados en cocina como Iron Chef, un resurgimiento de libros de cocina, revistas especializadas como Cook's Illustrated, un aumento de la popularidad de mercadillos dirigidos por granjeros, páginas Web sobre comida como la de Zagat, blogs de gastronomía, tiendas de artículos de cocina como Williams-Sonoma y la institución del chef célebre.